Rubio presenta hoja de ruta en tres fases de la política de EE. UU. para Venezuela tras captura de Maduro. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expuso este 7 de enero la hoja de ruta oficial de la administración estadounidense para abordar la situación en Venezuela, en medio de la crisis política y económica que vive el país tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
Rubio explicó ante legisladores que el plan de Washington se articula en tres fases diferenciadas, que en conjunto buscan evitar que Venezuela caiga en el caos y sentar las bases para una reestructuración sostenida del país.
Rubio presenta hoja de ruta en tres fases de la política de EE. UU. para Venezuela tras captura de Maduro
La primera etapa, denominada estabilización, se apoya en la presión sobre la industria petrolera, considerada clave para influir en la dinámica interna. Rubio detalló que la “cuarentena” sobre buques petroleros sancionados —incluyendo la incautación de tanqueros— forma parte de este esfuerzo por controlar activos energéticos y limitar los ingresos que podrían beneficiar al antiguo régimen. En este contexto, el Estado estadounidense tomará el control de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo estancados, que serán vendidos en el mercado a precios de mercado y cuyos ingresos se administrarán para beneficiar supuestamente al pueblo venezolano.
La segunda fase, llamada recuperación, integra objetivos económicos, sociales y políticos. En lo económico, Washington persigue que empresas estadounidenses y occidentales puedan operar en el mercado venezolano bajo condiciones “justas” tras la estabilización. En lo social y político, Rubio incluyó medidas orientadas hacia la reconciliación nacional, como amnistías para fuerzas opositoras, la liberación de presos políticos y el retorno de venezolanos exiliados, con el objetivo de reconstruir el tejido de la sociedad civil y promover el diálogo entre sectores.
La tercera y última etapa, denominada transición política, se enfoca en la transformación institucional de Venezuela. Rubio sostuvo que la actual incapacidad de la industria petrolera para generar ingresos sin intervención estadounidense representa un “apalancamiento tremendo” para promover cambios estructurales más profundos en la gobernanza del país. Esta fase culminaría en un proceso de transición que permita a Venezuela avanzar hacia un nuevo marco político y económico.
Rubio enfatizó que las tres etapas están interrelacionadas y pueden solaparse según cómo evolucionen los acontecimientos sobre el terreno. Aunque se describieron los objetivos generales de cada fase, los detalles operativos y los plazos específicos para la implementación de estas acciones aún no han sido divulgados públicamente.
Con información de: Infobae
