El Papa asegura en Uruguay que está «en forma» y defiende una salud para todos tras superar su reciente cirugía por cáncer de pulmón. El papa León XIV aterrizó este viernes 6 de noviembre de 2026 en Montevideo para iniciar una exigente gira pastoral por América del Sur.
En tal sentido, el papa asegura en Uruguay que está «en forma» y defiende una salud para todos como un imperativo ético impostergable durante su primer pronunciamiento público en la plaza Independencia frente al mandatario izquierdista Yamandú Orsi.
La declaración sobre su vigor físico y el compromiso médico
Durante el vuelo transatlántico procedente de Roma, el pontífice de 71 años transmitió serenidad a la comitiva de comunicadores que viajaba a bordo de su aeronave oficial.
A este respecto, el pontífice despejó las dudas sobre su resistencia corporal al confirmar sin titubeos que se siente con energías renovadas tras el paso por el quirófano.
Aunado a esto, el líder religioso trasladó esa vivencia personal al plano de las políticas públicas durante su intervención formal en la sede gubernamental montevideana: «Procurar que la atención sanitaria esté al alcance de cada persona, independientemente de sus recursos, es una responsabilidad que interpela a toda sociedad».
Asimismo, el jerarca católico inició así un extenuante recorrido continental que abarcará 11 ciudades de Uruguay, Argentina y Perú a lo largo de escasas 12 jornadas consecutivas.
No obstante, las calles de la capital oriental mostraron reacciones diversas entre transeúntes como la instructora de yoga Natalia Reyes, quien prioriza otras urgencias nacionales, y comerciantes como Angelo Olivera, vendedor de pañuelos conmovido por su propia fe tras superar una estadía en terapia intensiva.
Los retos sociales en el país laico y el nexo con el continente
La atención al suicidio y el aplauso a la energía renovable
Por otra parte, el cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, celebró el interés generalizado en el interior del país, confirmando el rápido agotamiento de las entradas para las ceremonias religiosas en Paysandú y Florida.
En consecuencia, el pontífice dialogó con una sociedad que aprobó normativas contrarias a los dogmas eclesiásticos, tales como el matrimonio igualitario, la interrupción del embarazo y la regulación de la eutanasia.
Dicha realidad empujó al dignatario a reflexionar sobre la alarmante tasa de autoeliminación que sitúa a Uruguay a la cabeza regional de estas estadísticas: «La soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo».
De igual manera, el jefe eclesiástico demandó articular redes asistenciales comunitarias: «Ante la dolorosa realidad del suicidio», la salud pública, la familia y la comunidad son esenciales.
Por añadidura, León XIV elogió abiertamente la matriz eléctrica local al destacar que el abastecimiento nacional «hoy se apoya casi enteramente en fuentes renovables» gracias a consensos sostenidos a lo largo de los años.
Las próximas etapas hacia Argentina y Perú
Por otro lado, la agenda del jerarca prevé su despegue el próximo domingo rumbo a Argentina, territorio originario de su predecesor Francisco, quien nunca pisó suelo patrio durante su mandato.
El especialista Christopher White calificó este viaje como una especie de doble retorno, recordando que León XIV posee la nacionalidad peruana tras cumplir dos décadas de labor pastoral en Chiclayo.
En tal sentido, la última escala en Perú desata un fervor masivo con piezas de panadería, estatuas monumentales en el Callao y visitas proyectadas a la selva de Pucallpa y la altura andina de Cusco.
A este respecto, el pontífice evocó con gratitud a la tierra incaica como uno de sus muchos hogares antes de emprender las siguientes fases de su periplo.
Con información de EFE
