Nuevo presidente de Paraguay promete compensar a afectados por el «descalabro financiero» tras jurar al cargo y exigir cuentas a su gabinete. El nuevo presidente de Paraguay promete compensar a afectados por el «descalabro financiero» derivado de la clausura de Ueno bank, un compromiso formal que el gobernante Pedro Alliana formuló este viernes 6 de noviembre de 2026 instantes después de jurar al cargo ante el Congreso de la nación.
La alocución inaugural del flamante dignatario se produjo inmediatamente después de que el titular de la sede legislativa, el senador oficialista Basilio Núñez, le impusiera la banda y el bastón de mando en una sesión extraordinaria convocada de urgencia.
La promesa directa a los ahorristas y el ultimátum a las autoridades ministeriales
Frente a los parlamentarios y la ciudadanía congregada en Asunción, Alliana transmitió un mensaje tajante para calmar la angustia popular provocada por el congelamiento masivo de depósitos.
En tal sentido, el mandatario exteriorizó una garantía concreta frente al país: «Lo que vengo a prometer es concreto: los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil a consecuencia del descalabro financiero serán compensados plenamente. No los vamos a dejar solos».
A este respecto, el jefe de Estado ordenó la activación inmediata de mecanismos compensatorios de emergencia con especial preferencia hacia las familias de menores ingresos.
Aunado a esto, Alliana demandó absoluta determinación a sus colaboradores para evitar demoras burocráticas: «No quiero a ningún tibio a cargo de esta misión. Quiero resultados».
Asimismo, el gobernante marcó distancia del enfoque internacional de su predecesor, ordenando a sus ministros evitar viajes al exterior salvo por razones de extrema urgencia para concentrar la gestión en los problemas internos.
La recomposición del Poder Ejecutivo y el impacto en las cajas de pensiones
La designación del nuevo vicepresidente y la doctrina colorada
Por otra parte, la ceremonia protocolar sirvió para estructurar de forma inmediata el mando ejecutivo con miras a completar el mandato constitucional hasta agosto de 2028.
El médico y senador oficialista Antonio Barrios prestó juramento como nuevo vicepresidente de la República tras declinar a su escaño parlamentario para acompañar la gestión gubernamental.
En consecuencia, el relevo institucional cubrió el vacío que dejó la destitución sumaria de Santiago Peña, a quien el Senado declaró culpable en ausencia por sus nexos financieros con la directiva de Ueno bank.
Dicha resolución parlamentaria procedió tras confirmarse que la firma crediticia privada captó cuantiosos recursos de organismos estatales durante la permanencia de Peña en el Palacio de López.
De igual manera, Alliana proclamó su lealtad a los postulados históricos de la Asociación Nacional Republicana (ANR) o Partido Colorado, organización que conduce el destino político del país desde hace más de setenta años.
La inmovilización del ahorro y el viraje en la carrera política de Alliana
Por añadidura, la crisis social tomó fuerza el pasado martes cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenó la disolución forzosa de la entidad intervenida.
La decisión del regulador financiero afectó de forma directa a 2,94 millones de clientes, incluyendo las cuentas del estatal Instituto de Previsión Social (IPS), cuyos recursos permanecen totalmente bloqueados.
En tal sentido, la Cámara de Diputados despejó la sucesión presidencial el pasado jueves al desestimar una propuesta de juicio político contra el propio Alliana, quien integró la fórmula ganadora en las elecciones de 2023.
Por otro lado, el actual mandatario había renunciado a su precandidatura presidencial para las internas coloradas de 2027 y las generales de 2028 antes de que estallara el conflicto financiero.
Con información de EFE
