Marco Rubio afirma que EE. UU. controla exportaciones de petróleo venezolano y busca impedir que beneficien a adversarios. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha insistido en que la administración Trump ejercerá un control firme sobre las exportaciones de petróleo venezolano, señalando que Venezuela no puede transportar su crudo sin cumplir las condiciones impuestas por Washington tras la reciente operación militar en territorio venezolano que culminó con la captura del expresidente Nicolás Maduro.
Rubio ha expuesto que, dentro de la estrategia estadounidense, el crudo que actualmente está bajo bloqueo o en suspenso por las sanciones —incluido el petróleo que transportaba el petrolero ahora en manos de las autoridades estadounidenses— debe formar parte de un acuerdo con el Gobierno interino venezolano que favorezca los intereses de Estados Unidos y de la llamada agenda de seguridad hemisférica.
Marco Rubio afirma que EE. UU. controla exportaciones de petróleo venezolano y busca impedir que beneficien a adversarios
El funcionario ha defendido que la “cuarentena” impuesta al petróleo y las medidas para interceptar buques sancionados son herramientas para impedir que recursos energéticos venezolanos beneficien a rivales geopolíticos, como Irán, Rusia o China, y para presionar a las autoridades de Venezuela a tomar decisiones que, según Washington, favorezcan la lucha contra el narcotráfico y la corrupción.
Rubio ha subrayado que Estados Unidos no pretende gobernar Venezuela directamente, pero que el bloqueo y el control sobre las salidas de petróleo forman parte de la política de presión, que se mantendrá hasta que los líderes venezolanos cumplan con criterios que, a juicio de la administración estadounidense, deben garantizar que los recursos petroleros no sean utilizados en detrimento de la estabilidad regional.
Las declaraciones se producen en medio de un clima de alta tensión que ha generado críticas de Caracas y de algunos países latinoamericanos, que denuncian que estas acciones constituyen una violación de la soberanía de Venezuela y un intento de control económico sobre uno de sus sectores estratégicos más importantes.
Con información de: Associated Press,
