Capturan en Massachusetts a un joven de 18 años por amenazar con matar a Donald Trump y le incauta armas y equipo de tipo militar. Autoridades federales y estatales arrestaron en Tewksbury, Massachusetts, a Trenton Touch, un joven de 18 años de edad señalado formalmente de amenazar con asesinar al mandatario Donald Trump.
Las fuerzas del orden público intervinieron al sospechoso tras constatar que administraba cuatro perfiles de Instagram cargados de proclamas hostiles, armamento de fuego y pertrechos de combate de corte militar.
El expediente judicial de Trenton Touch y las fechas de comparecencia
El sindicado permanece bajo custodia rigurosa en dependencias estatales desde el pasado 26 de octubre de 2026, fecha en que los alguaciles ejecutaron su aprehensión e impusieron una fianza de 50.000 dólares en efectivo, según reportó la cadena de noticias CBS News Boston.
En tal sentido, la Fiscalía Federal imputó formalmente al individuo por el delito de amenaza de muerte contra el presidente de la nación, figura jurídica que contempla una sanción de hasta cinco años de prisión efectiva, tres años de régimen de libertad vigilada y multas financieras que alcanzan los 250.000 dólares.
A este respecto, el expediente acusatorio incorpora cargos adicionales tramitados por la justicia estatal por posesión ilícita de armas de fuego y transgresión a las normativas de control balístico.
Aunado a esto, Touch comparecerá por primera vez ante los magistrados de una corte federal en la ciudad de Boston el próximo 9 de noviembre, marcando el inicio de su proceso penal en el fuero nacional.
Asimismo, el Tribunal de Distrito de Lowell fijó una audiencia complementaria para el 17 de noviembre, fecha donde evaluará las infracciones locales del procesado, de acuerdo con los despachos informativos de NBC News Boston.
La alerta de Meta y las amenazas explícitas en redes sociales
Los mensajes directos contra la vida de Donald Trump
Por otra parte, los investigadores recibieron el primer reporte técnico sobre los cuatro perfiles digitales sospechosos el pasado 10 de septiembre, luego de verificar que el usuario difundía intenciones homicidas contra particulares y proyectaba tiroteos contra recintos escolares.
La investigación pericial demostró de forma concluyente que Touch administraba de manera personal cada una de las cuentas involucradas en la difusión del material violento.
En consecuencia, los peritos detectaron que el 21 de junio el imputado remitió mediante correspondencia privada la fotografía de un arma de fuego acompañada por mensajes aterradores: «Es el momento», «Voy a matar a Trump» y «Todavía no, amigo; no sé disparar a más de 200 yardas».
Dicha conducta se repitió en julio, mes en el cual el sujeto admitió en otros diálogos virtuales que pretendía adquirir más pertrechos y advirtió que «iba a perder los estribos» por la negativa policial de Tewksbury a concederle una tarjeta de porte legal.
De igual manera, la compañía Meta canalizó un aviso urgente a los cuarteles del FBI en septiembre, tras comprobar que el indiciado envió comunicaciones amenazantes a cientos de personas de forma reiterada.
La admiración por Christchurch y el arsenal incautado
Por añadidura, los informes de inteligencia detallan que Touch elogiaba con frecuencia a los ejecutores de masacres motivadas por el odio racial, otorgándoles el rango de «héroes» y rememorando con insistencia el sangriento asalto armado en Christchurch, Nueva Zelanda, que segó la vida de 51 personas.
Los agentes ejecutaron una orden de allanamiento en la morada del implicado, ubicada en la calle Grasshopper de Tewksbury, confiscando un revólver sin empadronamiento, múltiples cajas de munición, uniformes de camuflaje, un casco balístico, machetes tácticos y un hacha.
En tal sentido, los uniformados localizaron además abundante folletería y distintivos asociados a las corrientes de odio del supremacismo blanco y la ideología nazi.
Por otro lado, los pesquisas extendieron las requisas hasta la residencia de los abuelos del detenido en Nueva Hampshire, recinto donde recuperaron en el sótano un arma idéntica a la que figuraba en la fotografía enviada para amenazar al gobernante.
La fiscal federal de Massachusetts, Leah B. Foley, remarcó que nadie puede amparar este comportamiento en la libre expresión: «amenazar al presidente de Estados Unidos es un delito grave y no está protegido por la libertad de expresión».
El agente especial del FBI, Ted E. Docks, ratificó el peligro que entrañaba el individuo al calificarlo como un «presunto supremacista blanco» que «representaba una grave amenaza para la seguridad pública».
Con información de Infobae
