Youtuber podría enfrentar hasta siete años de prisión en Massachusetts tras cazar con un dron y arrastrar hasta la playa a un tiburón protegido para complacer a un cliente. El pescador de Long Island y creador de contenidos Christopher Stefanou, conocido masivamente en redes sociales bajo el seudónimo de «LISHARKMAN», compareció ante la justicia de Estados Unidos para responder por la captura ilegal de un gran tiburón blanco protegido en las costas de Cape Cod, Massachusetts.
El Tribunal Superior de Barnstable formalizó el procesamiento del influencer este miércoles 21 de octubre de 2026, fijando una fianza de 10.000 dólares mientras avanzan las pesquisas sobre los hechos ocurridos en octubre de 2025.
Dicho expediente acusa formalmente al pescador de emplear aparatos mecanizados no autorizados para arrastrar hasta la arena al ejemplar bautizado científicamente como «Aaron», un escualo que monitoreaban las entidades biológicas del estado.
La fama digital de LISHARKMAN y la excursión clandestina
El creador de contenido construyó un emporio en redes sociales mostrando maniobras de captura que ahora los fiscales catalogan de infracciones penales graves:
- Christopher Stefanou agrupa una comunidad superior a los dos millones de suscriptores en su canal de YouTube, donde difunde grabaciones extrayendo anzuelos y pescando escualos desde la orilla marítima.
- El influencer comercializa excursiones privadas en su página web oficial para aficionados que buscan capturar peces de gran envergadura a lo largo de la costa este norteamericana.
- El historial de publicaciones del pescador abarca faenas con otras especies de alto riesgo, incluyendo capturas de caimanes en pantanos de Florida.
- La Fiscalía del Distrito de Cape & Islands determinó que Stefanou organizó la travesía de octubre de 2025 con el objetivo premeditado de atrapar a un gran tiburón blanco para satisfacer el encargo de un cliente europeo.
- La víctima de la maniobra resultó ser «Aaron», un ejemplar que portaba marcas de rastreo instaladas por la División de Pesca Marina de Massachusetts en alianza con la Atlantic White Shark Conservancy.
En tal sentido, los agentes de protección ambiental detectaron el delito luego de que el propio acusado publicara orgulloso las imágenes de la faena en sus perfiles virtuales.
A este respecto, diversos biólogos marinos recuerdan que el estrés de la captura en orilla causa acidosis láctica letal en los grandes depredadores marinos.
Aunado a esto, los guardaparques confirmaron que el equipo de Stefanou utilizó un dron teledirigido para soltar el cebo mar adentro y forzar al animal hacia la rompiente.
Asimismo, los investigadores recolectaron testimonios que certifican cómo el grupo posó para sesiones fotográficas con el tiburón indefenso antes de devolverlo al mar.
Restricciones judiciales, penas de cárcel y el alegato de la defensa
El catálogo de cargos y el régimen cautelar impuesto
Por otra parte, la legislación ambiental de Massachusetts castiga con severidad las maniobras que ponen en riesgo la fauna costera y a los bañistas.
El fiscal imputó a Stefanou múltiples faltas: crueldad animal contra un tiburón, pesca desde la costa con aparejos prohibidos, despliegue mecanizado de carnada, tentativa de captura y posesión ilícita de una especie protegida.
Las ordenanzas locales prohíben taxativamente usar drones, navíos a control remoto o mecanismos de propulsión de aire comprimido para colocar anzuelos en aguas de Cape Cod.
Dichas disposiciones buscan salvaguardar la supervivencia de los tiburones blancos y evitar accidentes fatales en zonas costeras concurridas.
El tribunal impuso estrictas medidas cautelares al imputado: entregar inmediatamente su licencia de pesca, borrar de internet el video del incidente y abstenerse de subir contenidos sobre escualos o sobre el litigio en curso.
La corte prohibió además a Stefanou navegar, pescar, volar drones, ofrecer servicios comerciales o entrar a Massachusetts, salvo para acudir a sus citas judiciales.
El juez agendó la próxima comparecencia para el 11 de diciembre de 2026.
La legislación de Massachusetts estipula para el delito de crueldad animal hasta siete años de presidio estatal, dos años y medio en cárcel correccional, multas de 5.000 dólares o ambas penalidades combinadas.
En consecuencia, los juristas anticipan que las autoridades acumularán las multas administrativas derivadas de las normativas pesqueras dentro de la misma sentencia definitiva.
De igual manera, los inspectores de fauna vigilarán las plataformas digitales para constatar que el creador acate el bloqueo impuesto a sus cuentas.
La estrategia de la defensa técnica
Por añadidura, el representante legal del acusado rechazó tajantemente los señalamientos del Ministerio Público y anunció una batalla procesal para limpiar su nombre.
El abogado defensor, Jon A. Ciraulo, confirmó que su patrocinado se declaró formalmente no culpable durante la audiencia preliminar en Barnstable.
Ciraulo declaró ante los medios para desmontar la narrativa de las autoridades: «Los cargos contra Chris son solo alegaciones. Él mantiene su inocencia y tiene la intención de impugnar plenamente las acusaciones en su contra».
El letrado reivindicó la trayectoria de su representado ante el portal Boston.com, describiéndolo como «un pescador hábil y consumado con más de una década de experiencia».
El jurista enfatizó que Stefanou respeta la disciplina marina, colabora en planes de investigación científica, apoya proyectos de marcaje biológico e instruye a sus seguidores sobre pesca responsable.
Por otro lado, los fiscales sostienen que poseen grabaciones suficientes para demostrar que el creador de contenido burló las prohibiciones estatales a sabiendas.
De modo que el pago de la fianza, las restricciones de movimiento, la incautación de la licencia y la amenaza de una condena de hasta siete años de prisión para Christopher Stefanou sientan un precedente contundente contra el mascotismo y la explotación de fauna protegida en Estados Unidos.
Con información de Infobae
