Wall Street cierra en rojo arrastrado por el crudo sobre los 103 dólares y el pánico del «octubre negro» en ciberseguridad mientras las dudas sobre la inteligencia artificial y el bono al 5 % golpean a Meta y CoreWeave. El parqué de Wall Street cerró este viernes 23 de octubre de 2026 con números rojos en sus principales indicadores.
Los inversionistas liquidaron posiciones nerviosos por la persistente incertidumbre en torno a la escalada militar entre Washington y Teherán, la subida del crudo por encima de los 100 dólares y el resurgimiento de profundas dudas sobre la rentabilidad real, la pesada deuda y la seguridad técnica de los proyectos de inteligencia artificial (IA).
Dicha combinación de factores macroeconómicos y tensiones geopolíticas empujó al Dow Jones de Industriales a ceder un 1,23 % hasta ubicarse en 52.215 enteros, mientras el selectivo S&P 500 retrocedió un 0,52 % para situarse en 7.623 puntos y el índice tecnológico Nasdaq descendió un 0,21 % hasta cerrar en 25.955 unidades.
El balance semanal, la escalada del crudo y la presión de los bonos
Los operadores de la Bolsa de Nueva York ajustaron sus carteras en medio de señales encontradas entre los distintos sectores fabriles y de servicios.
- El comportamiento acumulado en los últimos cinco días dejó al índice Dow Jones con una ganancia marginal del 0,4 %, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq anotaron pérdidas semanales del 0,5 % y 0,7 %, respectivamente.
- El petróleo intermedio de Texas (WTI) saltó un 3,8 % este viernes hasta alcanzar los 103,27 dólares el barril, presionado por los planes de una nueva incursión de Estados Unidos contra Irán y los recientes ataques hutíes contra territorio saudí.
- El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años rozó la cota psicológica del 5 %, reflejando las presiones inflacionarias, el ensanchamiento del déficit fiscal y el crecimiento continuo de la deuda pública federal.
- Los corredores descuentan que el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, mantendrá las tasas sin alteraciones el próximo miércoles al clausurar la reunión del comité de política monetaria, pero proyectan un ajuste alcista para diciembre.
- La prestigiosa firma analítica Rystad sintetizó el dilema financiero: «El panorama de cara a las elecciones de medio mandato es que la economía crece a un ritmo resiliente en general, pero pone una creciente presión en los consumidores, particularmente a través del precio de la gasolina y el diésel».
Analistas de carteras de inversión
Los analistas de carteras de inversión prevén que los altos costes del carburante menguarán la capacidad de gasto familiar en el último tramo del ejercicio comercial.
A este respecto, diversas entidades de corretaje señalan que la proximidad del 5 % en la renta fija compite de forma agresiva contra el atractivo de la renta variable.
Aunado a esto, las empresas de transporte y distribución logística advierten que trasladarán los incrementos del diésel a las tarifas finales de flete marítimo y terrestre.
Asimismo, los gestores de fondos de pensiones recomiendan prudencia extrema a sus clientes institucionales ante el posible endurecimiento del crédito bancario hacia el cierre del año.
Crisis de ciberseguridad y el tropiezo de las tecnológicas
El fantasma del «octubre negro» y las dudas de rentabilidad
Por otra parte, la euforia por la digitalización automática encontró un freno contundente en la plaza financiera neoyorquina.
El sector corporativo volvió a mirar con desconfianza a los conglomerados de IA tras constatar el abultado volumen de pasivos y créditos que estas firmas asumen para expandir sus centros de datos.
Dicha preocupación creció tras graves episodios cibernéticos que comprometieron piezas esenciales del software global, incluyendo el incidente que afectó al popular código de programación PHP.
Varios expertos del sector han bautizado este período como un auténtico «octubre negro», alertando que la acelerada carrera de desarrollo tecnológico expone vulnerabilidades críticas en los sistemas bancarios e informáticos.
En consecuencia, los inversionistas castigaron duramente a los títulos del rubro, provocando una caída semanal acumulada del 3 % en el sector tecnológico y de un 7,2 % en el área de comunicaciones, según datos certificados por Fidelity.
De igual manera, los auditores de sistemas demandan frenar la implementación de modelos algorítmicos complejos hasta tanto certifiquen protocolos de blindaje más robustos.
Castigo a Meta, CoreWeave y el freno de SK hynix
Por añadidura, los informes de ganancias y balances corporativos confirmaron el desgaste de varias de las firmas más representativas del rubro.
La compañía CoreWeave, especializada en servicios informáticos en la nube para procesamiento avanzado, sufrió un descalabro del 17,2 % en el balance semanal ante el endurecimiento de las condiciones de financiamiento comercial.
La multinacional tecnológica Meta registró una caída del 9,2 % durante la semana; a pesar de reportar un robusto salto en sus ganancias trimestrales, encendió las alarmas de Wall Street al avisar que sus gastos en infraestructura de IA crecerán con fuerza.
El gigante surcoreano de semiconductores SK hynix, principal proveedor del conglomerado Nvidia, suspendió formalmente los planes para lanzar a bolsa en Nueva York a su filial Solidigm, enfocada en memorias NAND y almacenamiento digital, culpando a la excesiva volatilidad del mercado.
Por otro lado, los corredores bursátiles vigilan la capacidad de maniobra de los proveedores de microchips para evitar acumulación excesiva de inventarios ante una eventual desaceleración en la demanda corporativa.
De modo que el cierre en rojo del Dow Jones, el crudo a 103 dólares, el peso de los bonos del Tesoro y la desconfianza desatada en torno al negocio de la IA configuran una encrucijada compleja para los mercados financieros mundiales.
Con información de EFE
