Santiago Peña justifica su renuncia a la presidencia de Paraguay para «evitar mayor división» mientras el Senado avanza en el juicio político por el caso Ueno bank. El presidente de Paraguay, Santiago Peña, confirmó este viernes 6 de noviembre de 2026 que presentó su renuncia irrevocable al cargo con el propósito expreso de frenar mayores divisiones en la sociedad y facilitar el restablecimiento de la paz pública.
La decisión del jefe de Estado respondió de manera inmediata a la apertura formal de un juicio político en su contra en el Senado de la nación por presunto mal desempeño en el ejercicio de sus funciones gubernamentales, en el marco del sonado colapso e intervención de la entidad financiera Ueno bank.
Las declaraciones del mandatario en redes sociales y el llamado a la concordia
A través de una declaración pública difundida en su perfil oficial de la red social X, el dignatario explicó las razones personales y patrióticas que motivaron su dimisión anticipada.
En tal sentido, Peña justificó su salida voluntaria del Palacio de López para salvaguardar el orden interno: «No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal».
A este respecto, el mandatario exhortó a todos los sectores paraguayos a deponer confrontaciones partidistas para reconstruir las bases institucionales y devolver la confianza a la ciudadanía.
Aunado a esto, el gobernante saliente exteriorizó su solidaridad hacia la población golpeada por las fallas del sistema bancario: «Me despido con gratitud, sin desconocer la angustia de quienes hoy esperan respuestas».
Asimismo, el dirigente remarcó que las fuerzas vivas del país deben articular medidas concretas con hechos palpables y alta responsabilidad cívica para socorrer a las familias perjudicadas.
El juicio político en el Senado y el colapso de Ueno bank
La falta de cuórum parlamentario y la negativa de prórroga
Por otra parte, la Cámara de Senadores instaló este viernes su tercera sesión extraordinaria consecutiva para desahogar las pruebas acusatorias y definir mediante votación plenaria la eventual destitución formal del mandatario.
Peña, quien juró como presidente en agosto de 2023 para gobernar durante un quinquenio, no acudió personalmente al recinto parlamentario y delegó su representación legal en su equipo de juristas defensores.
En consecuencia, los magistrados legislativos rechazaron previamente un petitorio que introdujo la defensa para obtener una prórroga de 72 horas orientada a estructurar los alegatos exculpatorios.
Dicha negativa aceleró el debate parlamentario, manteniendo a Peña jurídicamente en funciones debido a que el Congreso de la República no alcanzó el cuórum reglamentario el jueves para aceptar su renuncia.
De igual manera, los líderes de las distintas bancadas senatoriales ratificaron que continuarán el proceso sancionatorio hasta emitir un veredicto formal sobre la responsabilidad política del gobernante.
La crisis por el cierre de los depósitos bancarios
Por añadidura, el detonante de la crisis de gobierno surgió directamente de las resoluciones de emergencia que adoptó el Banco Central de Paraguay (BCP) a comienzos de semana.
La máxima autoridad monetaria paraguaya decretó la intervención y cierre técnico de Ueno bank tras verificar un insostenible deterioro patrimonial en sus balances contables.
En tal sentido, la entidad intervenida administraba los fondos y ahorros de más de 2,9 millones de clientes, circunstancia que provocó alarma social y largas filas de usuarios frente a las sucursales.
Por otro lado, la fiscalía indaga los estrechos lazos entre altos personeros del Ejecutivo y los accionistas del banco, luego de comprobar que dependencias del Estado canalizaron millonarios depósitos hacia sus bóvedas.
Con información de EFE
