Jorge Rodríguez admite la severa crisis eléctrica en Venezuela y culpa a los sismos de junio por la pérdida instantánea de 800 megavatios. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, reconoció este viernes 6 de noviembre de 2026 que Venezuela padece una grave y profunda crisis en su sistema eléctrico.
El parlamentario ofreció sus consideraciones técnicas y políticas durante un acto institucional en el estado Yaracuy, escenario donde aprovechó para imputar el recrudecimiento de los apagones a los fuertes movimientos telúricos que sacudieron la geografía nacional el pasado mes de junio.
La autocrítica sobre los apagones y el impacto destructivo del sismo
Frente a los asistentes al evento comunitario, el representante del Parlamento enfatizó que ninguna administración puede solventar las deficiencias cotidianas si evade la realidad de los hechos materiales.
En tal sentido, Rodríguez fustigó cualquier intento de minimizar la gravedad del panorama ante los ciudadanos: «Si uno no reconoce los problemas, si uno no dice ‘aquí tenemos un problema’, no hay forma de resolverlo, no hay forma de solucionarlo. Te puedes hacer loco, hazte el loco, pero no vas a resolver el problema».
A este respecto, el dirigente admitió la magnitud del rezago financiero que arrastra la infraestructura energética de la nación: «Sí, nosotros tenemos un tremendo problema eléctrico en Venezuela. Es un problema que tiene mucho que ver con la necesidad de una inversión gigantesca».
Aunado a esto, el diputado detalló cómo los temblores registrados a mitad de año desestabilizaron bruscamente la red interconectada al sacar de servicio una cuota crucial de potencia en cuestión de segundos.
Rodríguez cuantificó de manera directa el daño operativo que sufrieron las centrales generadoras: «Que además se agravó con el terremoto, porque el terremoto generó que 800 megavatios salieran en segundos de la oferta de producción eléctrica a nivel nacional».
La alianza ministerial y el proyecto de distribución Cabudare-Yaritagua
El acuerdo para duplicar el suministro en suelo yaracuyano
Por otra parte, el jefe legislativo comunicó que sostuvo mesas de trabajo directas con el ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, con el objetivo de sellar convenios de ingeniería inmediata para la región centroccidental.
El alto funcionario ratificó la suscripción formal de los documentos financieros y técnicos para levantar un segundo tendido estructural que enlazará las localidades de Cabudare, en el estado Lara, con Yaritagua, en jurisdicción yaracuyana.
En consecuencia, Rodríguez explicó el alcance que tendrá la obra en beneficio de las comunidades: se trata de «un cable, un sistema de distribución para que pueda acceder el pueblo de Yaracuy a casi el doble de la cantidad de energía eléctrica» que recibe habitualmente.
Dicha infraestructura persigue aliviar la sobrecarga que actualmente satura los circuitos locales, garantizando flujos continuos para el uso residencial y el alumbrado general.
De igual manera, los técnicos de Corpoelec coordinan las maniobras de campo para tender los conductores de alta capacidad sobre las torres de soporte sin paralizar las líneas adyacentes.
El empuje a la producción manufacturera regional
Por añadidura, el titular de la Asamblea Nacional asoció la estabilidad del flujo energético con la recuperación económica de los parques fabriles situados en la entidad.
Rodríguez remarcó con optimismo las metas productivas que acompañan al nuevo cableado: «Y eso va a permitir que la actividad industrial se acelere».
En tal sentido, las cámaras de comercio y las asociaciones agroindustriales locales ven con expectativa estas obras, pues los cortes no programados venían paralizando las cadenas de empaque y refrigeración.
Por otro lado, los expertos en ingeniería eléctrica sugieren que el Estado debe acompañar este enlace regional con un plan nacional de mantenimiento térmico para suplir el déficit de los 800 megavatios perdidos.
Con información de Alertas 24
