Guardia Costera de EE. UU. evalúa incautar petrolero en fuga. La Guardia Costera de Estados Unidos espera la llegada de fuerzas adicionales antes de intentar abordar e incautar el petrolero Bella 1, un buque vinculado a Venezuela que ha rechazado varios intentos de abordaje desde el pasado domingo, según confirmaron un funcionario estadounidense y una fuente familiarizada con el caso.
La operación podría involucrar a uno de los dos equipos élite de Respuesta de Seguridad Marítima, entrenados para abordar embarcaciones descendiendo en rapel desde helicópteros. Sin embargo, la intervención aún no ha sido autorizada formalmente.
La persecución, que se ha extendido durante varios días, pone en evidencia la brecha entre la intención de la administración del presidente Donald Trump de intensificar la incautación de petroleros sancionados y las limitaciones operativas de la Guardia Costera, principal agencia encargada de estas acciones.
Guardia Costera de EE. UU. evalúa incautar petrolero en fuga
A diferencia de la Marina estadounidense, la Guardia Costera tiene facultades legales para ejecutar operaciones de aplicación de la ley, incluido el abordaje e incautación de buques sujetos a sanciones. A comienzos de este mes, el presidente Trump ordenó un “bloqueo” de todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela, como parte de una estrategia para aumentar la presión sobre el presidente Nicolás Maduro.
En semanas recientes, la Guardia Costera incautó dos petroleros sancionados. El primero fue interceptado el 10 de diciembre, seguido por el buque Centuries. En uno de esos operativos, se difundieron imágenes que mostraban helicópteros aproximándose y agentes descendiendo sobre la embarcación.
Sin embargo, en el caso del Bella 1, los equipos disponibles se encontraban demasiado lejos para intervenir. Corey Ranslem, director ejecutivo del grupo de seguridad marítima Dryad Global y exmiembro de la Guardia Costera, señaló que existen pocos equipos entrenados para este tipo de abordajes complejos, lo que podría llevar a la administración a desistir de la operación.
La Casa Blanca afirmó que Estados Unidos mantiene una “persecución activa” contra un buque sancionado perteneciente a la llamada flota oscura, utilizada para evadir las sanciones impuestas a Venezuela.
La situación ocurre en medio de restricciones presupuestarias y operativas. En junio, el almirante Kevin Lunday advirtió sobre una “grave crisis de preparación” dentro de la Guardia Costera, la más severa desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Aunque Estados Unidos ha desplegado activos militares significativos en el Caribe, incluidos portaaviones, buques de guerra y aeronaves, la Guardia Costera continúa enfrentando limitaciones para cumplir simultáneamente misiones de seguridad, lucha contra el narcotráfico y operaciones de búsqueda y rescate.
Con información de Reuters
