Kast inicia agenda regional con foco en migración antes de asumir la Presidencia de Chile. A poco más de dos meses para asumir como presidente de Chile, José Antonio Kast inició una gira regional por Argentina, Perú y Ecuador, en la que busca apoyos políticos para avanzar en una de sus principales promesas de campaña: la salida del país de todos los inmigrantes en situación irregular.
El mandatario electo considera que no puede perder tiempo, ya que la implementación de esa medida depende de la cooperación de otros gobiernos de la región. En particular, de países fronterizos como Argentina, Bolivia y Perú, y también de Venezuela y Colombia, principales lugares de origen de buena parte de la migración irregular en Chile.
Durante su visita a Quito, Kast se reunió con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa y llamó a construir una respuesta regional al fenómeno migratorio. “Tenemos que unirnos y buscar una solución que, dentro de la dignidad de las personas, permita enfrentar algo que nos afecta a todos”, señaló. Horas antes, había hecho escala en Lima para reunirse con el canciller peruano, Hugo De Zela, y días antes visitó Buenos Aires, donde sostuvo encuentros con el presidente argentino Javier Milei.
En esas reuniones comenzó a insistir en el concepto de un “corredor humanitario”, aunque sin ofrecer mayores precisiones sobre su funcionamiento. Kast fue electo en segunda vuelta con el 58,16 % de los votos, imponiéndose a Jeannette Jara, candidata de la coalición de izquierdas que respalda al actual presidente Gabriel Boric.
Kast inicia agenda regional con foco en migración antes de asumir la Presidencia de Chile
Durante la campaña, el líder de la derecha chilena prometió que, para el 11 de marzo, día del cambio de mando, los cerca de 330.000 inmigrantes en situación irregular deberán haber abandonado el país. “No vamos a regularizar ni a empadronar a ninguno. Les quedan 92 días para irse libremente”, afirmó entonces, advirtiendo además sanciones más severas para quienes permanezcan ilegalmente.
Kast ha señalado que su política incluirá expulsiones, restricciones de acceso a servicios públicos y la salida incluso de inmigrantes que tengan hijos nacidos en Chile. En un encuentro reciente con una migrante venezolana en situación irregular, reiteró que su mensaje es que abandonen el país “mejor antes que después”.
Analistas advierten que la viabilidad de la medida enfrenta serios desafíos logísticos, legales y diplomáticos. Jaime Ravinet, ex ministro chileno y consultor político, considera que Kast asumió un riesgo elevado con una promesa difícil de ejecutar. A su juicio, podría convertirse en uno de los primeros problemas de su gobierno si no logra explicar con claridad cómo llevarla a cabo.
En paralelo, fuentes cercanas al presidente electo señalan que Kast ya coordina posiciones con el Gobierno de Estados Unidos, en un contexto de mayor interés de Washington por la seguridad y la migración en América Latina. Este alineamiento, sostienen, podría influir en la estrategia regional que el próximo gobierno chileno busca impulsar desde su primer día en el poder.
