Presos políticos en El Rodeo I abrazan a sus familiares durante visitas de tres horas tras el encuentro con María Corina Machado en las inmediaciones del centro penitenciario. Los presos políticos recluidos en el centro penitenciario El Rodeo I, ubicado en el estado Miranda, abrazaron a sus seres queridos este sábado 7 de noviembre de 2026. La inusual flexibilización de los protocolos ocurrió apenas un día después de que la líder de las fuerzas democráticas y galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, acudiera directamente a las afueras de la prisión para acompañar el campamento que sostienen las madres y esposas de los detenidos.
El balance de Nelson Piñero y el cambio en el régimen de visitas
A través de un reporte difundido en su cuenta de la red social X, el expreso político y dirigente de Vente Venezuela, Nelson Piñero, corroboró que las autoridades penitenciarias permitieron el reencuentro presencial sin las habituales barreras de separación.
En tal sentido, el vocero detalló que anteriormente los custodios limitaban las visitas a escasos 20 minutos semanales y prohibían tajantemente cualquier muestra de afecto o acercamiento corporal entre los reclusos y sus allegados.
A este respecto, Piñero vinculó de forma directa este cambio significativo con el impacto mediático y social que generó la presencia de Machado en el perímetro de El Rodeo I durante la tarde del viernes 6 de noviembre.
Aunado a esto, las autoridades del Ministerio del Servicio Penitenciario guardan silencio institucional, evitando confirmar de manera oficial si la medida responde a una concesión táctica frente a la presión política desatada en los linderos del recinto.
El dirigente opositor remarcó que los familiares vivieron momentos de enorme intensidad emocional al poder estrechar nuevamente a sus seres queridos tras prolongados períodos de incomunicación.
Asimismo, los comités de derechos humanos celebraron la distensión transitoria del trato penitenciario, insistiendo en que las garantías básicas de visita constituyen un derecho inalienable consagrado en las leyes de la República.
La jornada de María Corina Machado y los 302 días de resistencia
El paso de lista y las consignas desde la colina
Por otra parte, la dirigente opositora recorrió palmo a palmo el área exterior de la cárcel mirandina para solidarizarse con los activistas y parientes que mantienen una vigilia ininterrumpida.
Dicho campamento de protesta civil alcanzaba justamente 302 días consecutivos en la carretera, demandando la liberación incondicional de todos los ciudadanos encarcelados por razones de conciencia.
En consecuencia, Machado tomó la palabra frente a la multitud para leer en voz alta los nombres y apellidos de cientos de detenidos, denunciando con firmeza el tiempo acumulado que llevan encerrados bajo procesos judiciales irregulares.
Posteriormente, la líder opositora caminó junto a los familiares hacia una colina adyacente que domina el penal, desde donde logró comunicarse a gritos con los pabellones utilizando un megáfono portátil.
De igual manera, Machado transmitió un enérgico mensaje de aliento hacia las celdas: «Estoy aquí con ustedes, no están solos», exigiendo ante los custodios la libertad inmediata de los presos, justicia para las víctimas, reparación integral a los deudos y garantías concretas de no repetición.
La exigencia de excarcelaciones y el clamor de los familiares
Por añadidura, los comités de allegados que pernoctan en las carpas del campamento ratificaron que continuarán apostados en el lugar hasta constatar la apertura definitiva de los portones.
Los voceros de los familiares exigieron al Ejecutivo nacional acelerar las excarcelaciones anunciadas en las mesas de mediación para que la totalidad de los presos políticos recupere su libertad plena antes del cierre de año.
En tal contexto, los parientes subrayaron que un abrazo de tres horas mitiga momentáneamente el sufrimiento, pero no sustituye el reclamo fundamental de justicia y sobreseimiento de las causas penales.
Por otro lado, los activistas comunitarios destacaron la constancia moral de las madres, quienes cocinan y duermen a la intemperie frente a los muros de custodia desafiando las inclemencias meteorológicas.
Con información de Alberto News
