Valencia, 23 de enero de 2026-. Este venezolano se destacó al calmar a los pasajeros de tren siniestrado en España. Carlos Alberto Castillo Martínez, tripulante venezolano de un tren Iryo siniestrado en Adamuz, dio calma a los pasajeros minutos después del accidente.
Castillo, oriundo de Barquisimeto, Venezuela, habló con serenidad y temple mientras el caos reinaba tras el siniestro en la provincia de Córdoba, en España.
Su mensaje grabado y difundido en redes se convirtió en símbolo de solidaridad y liderazgo en medio de la incertidumbre, ofreciendo consuelo a quienes vivieron momentos de angustia.
Este venezolano se destacó al calmar a los pasajeros de tren siniestrado en España
Castillo, tripulante de cabina titulado por el Instituto de Especialidades Aeronáuticas (IDEA), pidió confianza y unidad: “Por favor, confiad en nosotros… Permaneced juntos, unidos y atentos”, dijo en el video que circuló ampliamente.
Para muchos pasajeros, sus palabras supusieron alivio mientras se desconocían los detalles de la gravedad del accidente, uno de los más trágicos en la historia ferroviaria reciente de España.
El siniestro ferroviario en Adamuz ocurrió el pasado 18 de enero, cuando un tren de la compañía Iryo descarriló y colisionó con otro tren de alta velocidad en sentido contrario, dejando decenas de muertos y heridos.
Reconocimiento familiar y profesional
Familiares, amigos y antiguos compañeros de Castillo destacaron su profesionalidad y temple. Una de sus familiares, Sandra Castillo, escribió en redes sociales que “sus valores, principios y humanidad vienen desde su hogar”.
Añadió que Carlos Alberto es una persona “entregada a su trabajo” y que su familia está “orgullosa de él”, mencionando además a su padre, fallecido, como inspiración y guía en momentos de crisis.
Antiguos compañeros del Liceo Mario Briceño Iragorry, donde cursó secundaria hasta 2011, lo describen como una persona “más que preparada” para enfrentar situaciones de emergencia.
Entre sus allegados, el sentimiento más repetido fue el alivio por saber que estaba vivo tras el siniestro.
Castillo reside en Madrid desde 2020 y forma parte de la tripulación del operador Iryo, empresa involucrada en la colisión ferroviaria que ha provocado un profundo impacto en la sociedad española.
Su intervención en aquellos momentos de confusión y miedo se ha destacado como un ejemplo de serenidad profesional en situaciones extremas, y su testimonio sigue siendo compartido en redes y medios de comunicación.
