Flávio Bolsonaro desafía una orden judicial desde Estados Unidos y jura que no «cometerá el error» de su padre de volver a Brasil. El senador y excandidato derrotado en la segunda vuelta comicial, Flávio Bolsonaro, afirmó este viernes 6 de noviembre de 2026 que no repetirá bajo ninguna circunstancia el «error» de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, de retornar a su país.
El parlamentario concedió una reveladora entrevista exclusiva al prestigioso rotativo Folha de São Paulo desde territorio estadounidense, nación adonde viajó la semana pasada tras eludir deliberadamente una prohibición judicial expresa que le impedía abandonar las fronteras brasileñas.
La lección del encarcelamiento paterno y las pesquisas en el Supremo
Durante su diálogo con los periodistas del diario paulista, el primogénito del clan Bolsonaro rememoró la determinación que adoptó su padre a comienzos de 2023, momento en que decidió pisar nuevamente suelo brasileño luego de permanecer un trimestre en Estados Unidos.
En tal sentido, el legislador sostuvo que su progenitor tomó aquella decisión «porque sabía que era inocente, creyendo que iba a pasar por un proceso justo», aunque posteriormente la justicia brasileña condenó al exmandatario a cumplir veintisiete años de prisión por encabezar una intentona golpista.
A este respecto, el senador justificó su permanencia indefinida fuera del territorio nacional para blindar su libertad: «Aprendo con los errores y aciertos del presidente Bolsonaro y no voy a cometer el mismo error».
Aunado a esto, las autoridades judiciales aclararon que Flávio no afronta acusaciones penales formales hasta el momento, no obstante el Supremo Tribunal Federal tramita dos causas abiertas en su contra por presuntas operaciones de lavado de capitales.
Asimismo, los analistas jurídicos de São Paulo remarcaron que el desacato a la medida cautelar de retención de pasaporte complicará sensiblemente la situación procesal del dirigente ante los magistrados de la máxima corte.
Las dudas sobre el escrutinio y las proyecciones políticas hacia 2030
El cuestionamiento a la jornada electoral y la brecha de votos
Por otra parte, Flávio Bolsonaro arremetió contra la transparencia del proceso electoral que consagró la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva con el 51,79 % de los sufragios válidos frente al 48,21 % que cosechó el abanderado conservador.
El candidato derrotado intentó sembrar dudas sobre la diferencia de cuatro millones de votos que definió la contienda, pese a que las instituciones del Estado y el Partido Liberal (PL) convalidaron los resultados oficiales.
En consecuencia, el parlamentario lanzó una provocadora sentencia sobre el desenlace de los comicios: «Ni Lula ni yo podemos afirmar con un 100 % de certeza que alguien haya sido elegido presidente de Brasil».
Dicha objeción se concentró particularmente en la prórroga de dos horas que concedió un juez del Supremo Tribunal Federal durante la jornada de votación en todo el territorio brasileño, medida que el magistrado adoptó luego de que ambos comandos de campaña introdujeran solicitudes por motivaciones distintas.
De igual manera, los voceros del tribunal electoral ratificaron que todas las fases del cómputo electrónico contaron con auditorías técnicas rigurosas y la presencia de observadores de todas las fracciones en disputa.
La aspiración de liderazgo y la alerta ideológica
Por añadidura, el senador proyectó el panorama de la oposición brasileña de cara a los venideros ciclos presidenciales y colocó su nombre sobre la mesa directiva.
Flávio aseguró que su padre asumirá la candidatura de la derecha si la justicia le restituye los derechos políticos, recordando que las sanciones electorales mantienen inhabilitado al expresidente hasta el año 2060.
En tal sentido, el legislador se ofreció de forma explícita para comandar la opción conservadora en caso de que su progenitor continúe excluido de las boletas.
Por otro lado, Bolsonaro exteriorizó un pronóstico pesimista sobre el calendario democrático venidero, advirtiendo que desconoce si el país celebrará elecciones libres en 2030 porque el actual mandatario intentará instaurar un proyecto comunista.
Con información de EFE
