Pedro Alliana asume la presidencia de Paraguay tras la fulminante destitución de Santiago Peña. El hasta hoy vicepresidente de la República, Pedro Alliana, juró este viernes 6 de noviembre de 2026 ante el Congreso paraguayo como el nuevo gobernante constitucional del país.
El relevo gubernamental se produjo escasos minutos después de que el Senado sentenciara la separación del cargo de Santiago Peña mediante un juicio político sumario, proceso originado por el estallido de la crisis que provocó el cierre técnico de la entidad financiera Ueno bank.
La juramentación legislativa y el desenlace judicial de Santiago Peña
Frente a la plenaria de la sede parlamentaria en Asunción, Alliana asumió formalmente la jefatura del Estado paraguayo con el mandato legal de completar el actual período constitucional que culminará en agosto de 2028.
En tal sentido, la activación del mecanismo sucesorio respondió de forma directa a la condena que el pleno senatorial dictó en rebeldía contra Peña tras comprobar sus nexos corporativos con los directivos del banco intervenido.
A este respecto, los legisladores acusadores demostraron que la institución crediticia privada captó sumas millonarias provenientes de distintas dependencias públicas durante la estancia del exgobernante en el Palacio de López.
Aunado a esto, la Cámara de Diputados despejó el terreno institucional para este ascenso el pasado jueves al rechazar por mayoría un pliego acusatorio que pretendía iniciar un juicio político paralelo contra el propio Alliana.
Asimismo, dicha votación parlamentaria protegió al dirigente y aseguró su legitimidad de cara a la línea sucesoria, recordando que conformó la fórmula electoral victoriosa junto a Peña en las urnas durante los comicios generales de 2023.
El terremoto bancario y los giros en el tablero del Partido Colorado
La inmovilización del ahorro público y la medida del Banco Central
Por otra parte, el flamante mandatario encara un entorno social sumamente crispado debido a los efectos colaterales que genera la paralización operativa de Ueno bank.
La firma crediticia administraba las cuentas y colocaciones de 2,94 millones de usuarios, abarcando tanto a ahorristas del común como a importantes fondos previsionales de la nación.
En consecuencia, el Instituto de Previsión Social (IPS), organismo de carácter estatal, mantiene sus cuentas totalmente congeladas desde el pasado martes a raíz de la intervención ejecutada por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Dicha medida de resolución bancaria busca resguardar las finanzas públicas, aunque despierta temores entre los pensionados que esperan el desembolso regular de sus asignaciones mensuales.
De igual manera, los fiscales asignados a la causa intensifican los allanamientos para reconstruir las rutas del dinero transferido por las instituciones gubernamentales hacia las arcas del consorcio clausurado.
La renuncia a la precandidatura y las metas de gobernabilidad
Por añadidura, el camino político de Pedro Alliana experimentó una drástica e impensada transformación en el curso de las últimas semanas previas al escándalo.
El dirigente había anunciado públicamente su renuncia a la precandidatura presidencial con vistas a las elecciones internas que celebrará el gobernante Partido Colorado en 2027 y a la contienda nacional de 2028.
En tal sentido, el destino lo coloca hoy de manera prematura al frente de la Presidencia de la República sin necesidad de someter su liderazgo a la evaluación de las urnas.
Por otro lado, los jefes de bancada en el Congreso preparan el debate para nombrar al nuevo vicepresidente que acompañará la gestión ejecutiva durante los próximos meses.
Con información de AFP
