Colapso eléctrico y graves averías en acueductos dejan sin agua potable a más de 2,7 millones de personas en Cuba. el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) confirmó este viernes 23 de octubre de 2026 que la carencia de agua potable golpea actualmente a más de 2,7 millones de habitantes a lo largo del territorio cubano.
La interrupción prolongada en el suministro obedece primordialmente a los continuos apagones del sistema eléctrico y al encadenamiento de fallas mecánicas en las fuentes de captación superficial y subterránea.
Dicha contingencia profundiza el descontento social en los barrios residenciales, donde las familias acumulan semanas enteras sin recibir el recurso por tubería directa debido a la inactividad forzada de las bombas electrosumergibles.
El impacto en La Habana y la rotura de Cuenca Sur
El principal corredor de distribución hacia la capital caribeña sufrió un desperfecto mayor que desabasteció a populosas barriadas urbanas
- El vicepresidente primero del grupo empresarial de agua y saneamiento del INRH, Yunior González, intervino en la televisión estatal para explicar que la rotura de una conductora matriz en Cuenca Sur tuvo un peso «muy grande» en la crisis capitalina.
- Dicha avería técnica privó directamente del líquido a más de 200.000 residentes distribuidos en tres populosos municipios de La Habana.
- Las cuadrillas especializadas lograron reparar la fractura en el ducto ayer; no obstante, el restablecimiento del flujo presurizado tomó entre seis y siete horas adicionales de maniobras.
- La transmisión oficial expuso que el déficit de bombeo afecta simultáneamente a las provincias occidentales de Pinar del Río y Artemisa.
- El informe gubernamental constató idénticas dificultades de abastecimiento en el extremo oriental de la isla, castigando severamente a las poblaciones de Granma y Holguín.
En tal sentido, las autoridades del sector hídrico reconocen que la despresurización de las tuberías retrasa la llegada del líquido a los pisos altos de los edificios.
A este respecto, diversos expertos en hidráulica advierten que las constantes fluctuaciones de voltaje queman los motores trifásicos instalados en los pozos profundos.
Aunado a esto, los residentes de la periferia habanera recurren a la compra de agua a camioneros privados para llenar tanques domésticos a precios exorbitantes.
Asimismo, los hospitales y centros educativos de las provincias afectadas reciben abastecimiento restringido mediante camiones cisterna para mantener la operatividad básica.
Redes obsoletas, energía solar y el cerco económico
Un sistema degradado por falta de mantenimiento
Por otra parte, la cúpula gubernamental atribuye la magnitud del descalabro a décadas de rezago en la renovación de los conductos matrices
Las autoridades del INRH admiten abiertamente que la desinversión sostenida y la ausencia de mantenimiento preventivo aceleraron el deterioro de la red nacional.
Dicho desgaste propicia fugas masivas en las calles mientras los equipos de bombeo pierden eficiencia ante la falta de repuestos importados.
Para amortiguar el colapso, el Ejecutivo cubano ejecuta más de 300 obras de carácter emergente e instala sistemas de paneles fotovoltaicos para alimentar motores hídricos con energía solar.
Sin embargo, dichas adaptaciones técnicas resultan insuficientes para cubrir la demanda de los centros urbanos y la ciudadanía continúa padeciendo extensos ciclos de espera.
En consecuencia, los voceros comunitarios denuncian que las soluciones paliativas no resuelven la raíz del agotamiento estructural que sufre la red estatal.
De igual manera, los comités locales de racionamiento enfrentan crecientes protestas vecinales ante la prolongación indefinida de los cronogramas de entrega.
La crisis energética y las sanciones externas
Por añadidura, el estrangulamiento de los caudales de agua coincide con el declive general del parque termoeléctrico nacional
La Mayor de las Antillas arrastra una severa debacle energética desde mediados de 2024 debido a la obsolescencia técnica de sus calderas y a la falta de divisas para comprar crudo.
Dicha situación tocó un punto crítico a partir de enero tras el cerco marítimo que impuso Estados Unidos para impedir la entrada de embarcaciones petroleras a los puertos cubanos.
Washington profundizó esa política desde mayo mediante una batería de sanciones de «máxima presión» orientadas a asfixiar las fuentes de financiamiento del gobierno caribeño.
Por otro lado, los economistas internacionales señalan que la carencia de hidrocarburos neutraliza cualquier intento estatal de sostener generadores auxiliares en las plantas de agua.
De modo que los 2,7 millones de afectados, el saldo negativo en Cuenca Sur, las 300 obras inconclusas y el bloqueo de combustible dibujan un panorama de profunda vulnerabilidad para las familias en toda Cuba.
Con información de EFE
