Departamento de Guerra de Estados Unidos desclasifica archivos secretos sobre ovnis en la Isla Catalina de California y destapa el reporte militar de una nave triangular sobre una base sensible en pleno año electoral. El Departamento de Guerra de Estados Unidos divulgó este viernes 23 de octubre de 2026 una nueva serie de informes desclasificados sobre fenómenos anómalos no identificados (UAP).
Los legajos gubernamentales concentran un interés particular sobre la Isla Catalina, ubicada en el condado de Los Ángeles al sur del estado de California, catalogándola como un epicentro constante de apariciones celestes desde mediados del siglo pasado.
Dicha apertura documental responde al decreto emitido en febrero por el mandatario Donald Trump para revelar toda la data institucional sobre tecnología no humana y vida extraterrestre.
Expedientes históricos en la Isla Catalina y testimonios civiles
Los archivos liberados reconstruyen incidentes registrados a lo largo de varias décadas frente a las costas californianas mediante anotaciones técnicas y declaraciones de testigos:
- Un informe fechado el 28 de agosto de 1952 detalla el testimonio de una tropa de Boy Scouts que observó un «objeto de color plateado» surcando el cielo con mayor rapidez que un avión a reacción común mientras exploraban una montaña insular en junio de ese año.
- El documento oficial precisó que los excursionistas disfrutaban de una atmósfera despejada, sin viento ni nubes, y no lograron calcular la altitud ni la velocidad de la máquina antes de que ascendiera velozmente y se desintegrara en el aire.
- Los archivos incorporaron una carta redactada a mano por un habitante local en mayo de 1947, quien relató la presencia nocturna de artefactos extraños sobre el vecindario: «Alrededor de las 8 de la noche del 28 de abril, mi esposa y una maestra vimos seis objetos en el cielo; no estaban agrupados, sino que aparecían de forma aislada. Unos minutos más tarde, tras dirigirse a la casa de mi hija —situada en la calle siguiente, dentro de la misma manzana—, ella, mi hija y mi nieto vieron otros cuatro. Todos se desplazaban en la misma dirección».
- La Fuerza Aérea estadounidense estampó una acotación manuscrita en la misma misiva concluyendo formalmente que el caso «carecía de datos suficientes para su evaluación».
- Otro expediente de noviembre de 1953 asentó el avistamiento de un «objeto redondo, de color blanco violáceo» que flotó estático sobre la isla antes de avanzar rumbo al noroeste hacia Los Ángeles durante diez minutos continuos sin alterar su línea de vuelo.
Observaciones históricas coincidieron con ensayos confidenciales de prototipos
La persistencia geográfica de estos testimonios motivó a los investigadores a examinar si factores orográficos o magnéticos favorecen tales eventos en el litoral del Pacífico.
A este respecto, diversos analistas de la aviación militar sugieren que muchas observaciones históricas coincidieron con ensayos confidenciales de prototipos a reacción desarrollados durante la Guerra Fría.
Aunado a esto, los comités de investigación aeroespacial revisan los manuscritos antiguos para contrastar las descripciones visuales con las bitácoras meteorológicas de la década de 1950.
Asimismo, los círculos científicos de California reclaman a las agencias federales liberar las cintas de audio y fotografías de radar que respaldan los memorandos desclasificados.
El incidente militar reciente y las críticas políticas a la Casa Blanca
El artefacto triangular en el oeste del país
Por otra parte, la documentación incluye un testimonio operacional contemporáneo que encendió las alertas dentro de los mandos castrenses.
Dos efectivos de las Fuerzas Armadas estadounidenses notificaron a sus superiores el vuelo de una misteriosa nave triangular de tono negro profundo a principios del presente año 2026.
Dicho suceso ocurrió en las inmediaciones aéreas de una instalación militar de máxima seguridad situada en la región occidental del territorio norteamericano.
Los soldados atestiguaron en sus declaraciones oficiales que el vehículo no tripulado alcanzaba velocidades extraordinariamente elevadas sin producir estampidos sónicos reconocibles.
En consecuencia, los expertos en contrainteligencia ordenaron cotejar las trazas de radar para descartar una incursión de espionaje teledirigido por parte de potencias rivales.
De igual manera, los técnicos de la división de reconocimiento aéreo evaluaron posibles firmas térmicas dejadas por el fuselaje en los sensores perimetrales.
La orden ejecutiva de Donald Trump y los cuestionamientos electorales
Por añadidura, el momento escogido por la administración presidencial para desclasificar este material generó fuertes discrepancias en el ámbito político nacional.
El presidente Donald Trump instruyó formalmente en febrero a todas las agencias federales coordinar la desclasificación irrestricta de archivos vinculados a ovnis y rastreo biológico extraterrestre.
Diversos sectores parlamentarios y críticos de la gestión presidencial aseguran que estos textos no aportan certezas científicas reales sobre vida exterior y persiguen fines mediáticos.
Dichas voces cuestionan la oportunidad del anuncio en medio de una etapa política compleja para la Casa Blanca, caracterizada por la guerra en Irán y sondeos desfavorables para el Partido Republicano hacia las legislativas de noviembre.
Por otro lado, los legisladores de los comités de inteligencia reclaman que el gobierno concentre sus esfuerzos logísticos en la protección de las fronteras en vez de revivir bitácoras de mediados del siglo XX.
De modo que los informes de la Isla Catalina, el objeto triangular sobre una base sensible, la orden de Donald Trump y las acusaciones de cortina de humo electoral configuran una controversia mayúscula en Washington.
Con información de EFE
