De La Espriella exhibe ante la prensa cuatro cadáveres tras abatir al cabecilla de las ACSN en Riohacha y desata una fuerte controversia por su método de seguridad. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, encabezó una rueda de prensa este viernes 4 de septiembre de 2026 en la que fueron dispuestos sobre el suelo cuatro cadáveres cubiertos con lonas plásticas blancas, saldo fatal de un asalto táctico desplegado en la ciudad de Riohacha contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), acción armada en la que cayó abatido uno de los principales cabecillas de la estructura armada, Naín Andrés Pérez Toncel, conocido bajo el alias de «Bendito Menor».
La comparecencia presidencial reavivó una intensa controversia política y ética a escala continental respecto a los métodos de exhibición de víctimas mortales empleados por el Ejecutivo neogranadino en sus balances de orden público.
Ante este escenario, sectores de la oposición y defensores de garantías fundamentales cuestionaron la escena al advertir que vulnera compromisos de derechos humanos y riñe con los principios religiosos enarbolados por la administración central.
La puesta en escena en Riohacha, el saldo del operativo y las críticas de la oposición
En primer lugar, el mandatario arribó a suelo guajiro acompañado por el alto mando militar y policial para supervisar directamente las evidencias del enfrentamiento, desarrollado en las calles del barrio Los Olivos de la capital departamental, lugar donde además de Pérez Toncel perdieron la vida su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona, apodada «La Bebesita», y dos hombres asignados a su esquema de seguridad personal. En este sentido, el gobernante defendió la contundencia de las fuerzas del orden situándose a escasos metros de los cuerpos embolsados para dirigirse a los medios de comunicación.
«Gracias a una operación impecable realizada por nuestra Policía Nacional por un Comando Especial de la Dijín, se dio de baja a uno de los más peligrosos delincuentes de nuestro país, alias Naín, o Bendito Menor», manifestó textualmente Abelardo de la Espriella al justificar la intervención táctica en La Guajira.
Asimismo, la controversia por este acto público sucede a un hecho idéntico ocurrido el pasado martes, jornada en la que el jefe de Estado difundió una pieza audiovisual caminando en medio de los restos mortales de 23 supuestos disidentes de las FARC abatidos en el departamento del Guaviare.
Dicha filmación originó duros reproches parlamentarios que señalaron una transgresión de los tratados internacionales sobre el trato a los caídos en combate y una evidente contradicción con la retórica de valores cristianos promovida desde el palacio de gobierno.
Trayectoria de «Bendito Menor», el frente Javier Cáceres y la paz total
De sicario de confianza a jefe territorial en La Guajira
Por su parte, las fichas de los servicios de inteligencia precisan que Naín Andrés Pérez Toncel, de 26 años de edad, ejercía la jefatura del frente Javier Cáceres dentro de la estructura paramilitar de las ACSN, monopolizando el control de las células sicariales urbanas en el departamento.
De manera paralela, su prontuario delictivo inició formalmente en 2019 como ejecutor al servicio de alias «Pinocho», principal comandante de la organización, escalando posiciones hasta apoderarse de las rutas del narcotráfico y las redes de cobro extorsivo a comerciantes y transportistas a lo largo de la Troncal del Caribe.
El presidente sostuvo que el cabecilla mantenía en zozobra permanente a la población civil y presentó su neutralización como la ratificación de la política de mano dura en su mandato.
El frustrado rol de negociador en el gobierno previo
Al respecto, la trayectoria del abatido líder criminal incluye un antecedente político directo: durante el año 2025 había sido acreditado formalmente como delegado y negociador dentro de la política de paz total impulsada por el expresidente Gustavo Petro (2022-2026), estatus que posteriormente perdió al verse involucrado en nuevos homicidios selectivos y acciones violentas comprobadas por los investigadores de la Dijín.
Asimismo, las autoridades procedieron al levantamiento de los cuatro cadáveres en el sitio del tiroteo para remitirlos a las sedes de medicina legal y completar los protocolos de identificación biológica.
Con información de EFE
