La primera travesía venezolana rumbo a la cumbre del Monte Ararat toma forma bajo la premisa deportiva y de fe de la «Misión Apö». Los atletas y alpinistas venezolanos Franz Sunyovszky y Gustavo Abello, integrantes y fundadores de la denominada «Misión Apö», se preparan para materializar lo que constituirá la primera expedición formal de montañismo nacional destinada a conquistar la cima del legendario Monte Ararat, macizo volcánico emplazado en territorio de Turquía que sobrepasa los 5.100 metros de altitud sobre el nivel del mar.
Por lo tanto, la incursión deportiva representa un avance inédito para el andinismo criollo, estructurado bajo el objetivo de llevar una bandera de esperanza, fortaleza moral y fe colectiva a través de ascensos en los colosos geográficos más exigentes del globo.
Ante este escenario, la expedición busca plantar la identidad venezolana en parajes de alta dificultad técnica mientras afinan condiciones para su meta cumbre en el Himalaya.
El significado de «Apö», la filosofía pemona y las declaraciones en Unión Radio
En primer lugar, los detalles del cronograma de viaje y la visión detrás de la iniciativa fueron expuestos por el propio Sunyovszky durante un diálogo sostenido en los micrófonos del espacio radial A Tiempo, transmitido a través del circuito Unión Radio, entrevista en la que el montañista profundizó en el trasfondo espiritual que alimenta cada paso sobre los glaciares.
«Para nosotros la montaña es ese teatro, ese espacio, para decirle a los venezolanos que sí podemos, podemos superarnos y por eso la palabra ´apö´ viene del pemón que significa resiliencia. Para nosotros la resiliencia es uno de esos valores clave que en la vida nos sirve para todo tipo de contexto y por eso rendimos un honor a nuestros amigos pemones y también está el reto deportivo, todo lo que la montaña nos enseña», detalló textualmente el deportista zuliano.
En este sentido, los escaladores combinan la exigencia física y técnica de la alta montaña con un sentido de identidad originaria, rindiendo tributo a las comunidades indígenas del sur de Venezuela mediante la adopción de su vocablo ancestral.
Asimismo, los miembros del equipo subrayaron que cada ascenso implica un riguroso respeto por los peligros objetivos del terreno, la meteorología extrema y la mística que envuelve a las alturas.
«El zuliano de hielo» y la ruta trazada hacia el techo del planeta
La huella previa en las cumbres de los Himalayas
Por su parte, el palmarés de Franz Sunyovszky cuenta con un nutrido historial de incursiones en cadenas montañosas de primer orden, trayectoria que le valió el reconocimiento como el primer atleta nacido en el estado Zulia en coronar con éxito una gran cumbre en la cordillera de los Himalayas, proeza técnica que originó en los círculos deportivos su popular apelativo de «el zuliano de hielo».
De manera paralela, su vasta experiencia sobre paredes heladas y pasos de grietas sirve de pilar operativo para dirigir a la cordada venezolana en un terreno volcánico y de vientos severos como el que caracteriza a las laderas del Ararat.
La aspiración de alcanzar la cumbre más alta del mundo
Al respecto, la expedición hacia la cumbre turca se inscribe dentro de un plan escalonado de preparación física, aclimatación y logística que tiene como norte final la cima del Everest, la montaña más alta del planeta. Asimismo, los dos montañistas prevén iniciar la aproximación al macizo una vez se completen las evaluaciones de equipo técnico y permisos de ascenso ante las autoridades deportivas de Turquía.
Con información de Unión Radio
