La extrema derecha de Francia y Reino Unido pactan combatir la inmigración ilegal si llegan al poder mientras un escándalo financiero enturbia el congreso de Reform UK. El dirigente de la organización británica Reform UK, Nigel Farage, y el titular de la Agrupación Nacional de Francia, Jordan Bardella, rubricaron este viernes un memorando formal de entendimiento mediante el cual ambas plataformas se comprometieron a ejecutar un combate coordinado e irrestricto contra la inmigración clandestina en caso de asumir las riendas de sus respectivos gobiernos.
Por lo tanto, el acto protocolar representó una demostración de fuerza política transfronteriza entre dos de los principales referentes del ala conservadora radical europea, diseñada para enviar un mensaje directo a los electorados de París y Londres en torno al control de las fronteras compartidas.
Ante este escenario, la alianza estratégica se escenificó en medio de una profunda turbulencia organizativa para los anfitriones británicos, cuyas celebraciones partidistas coincidieron con renuncias inmediatas en su cúpula y el avance de pesquisas judiciales por presunto manejo indebido de recursos monetarios.
El escenario de Birmingham, el canal de la Mancha y las metas hacia 2027
En primer lugar, los representantes políticos exhibieron una reproducción de grandes dimensiones del documento firmado ante los miles de asistentes congregados en las inmediaciones de la ciudad de Birmingham, en el centro de Inglaterra, epicentro del encuentro anual de la agrupación fundada originalmente en 2018 como el Partido del Brexit.
En este sentido, Bardella intervino como orador estelar de la jornada para asegurar que un hipotético triunfo del proyecto liderado por Marine Le Pen en los comicios presidenciales galos de 2027 se traducirá en el despliegue de medidas drásticas destinadas a desmantelar las redes de lanchas precarias que trasladan migrantes a través de las aguas del canal de la Mancha hacia la costa inglesa, uno de los puntos más encendidos en el debate público británico.
Asimismo, el dirigente francés proyectó que la eventual llegada de sus corrientes de pensamiento al poder marcará un giro irreversible en el orden político del continente.
«Aseguró que Farage ha devuelto el sentido común a la política británica y sostuvo que, cuando esto sucede, el poder establecido tiembla», recogieron las crónicas sobre la alocución de Jordan Bardella, en la que insistió en que ambos bloques «moldearán juntos el futuro» de Europa.
Retroceso en los sondeos, récord de delegados y escándalo financiero
Pérdida de terreno frente a conservadores y laboristas
Por su parte, el panorama de popularidad arroja marcados contrastes entre ambas agrupaciones: mientras la Agrupación Nacional francesa encabeza los estudios de intención de voto en su país, Reform UK experimentó una clara desaceleración tras meses de sostenido crecimiento, cediendo terreno frente a sus adversarios tradicionales en medio de fricciones internas.
De manera paralela, el más reciente estudio demoscópico publicado por la encuestadora More in Common ubicó a la tolda de Farage en el tercer peldaño con un 22 % de respaldo popular, quedando por debajo del Partido Conservador, que recuperó el segundo lugar al marcar un 23 %, y del gobernante Partido Laborista, que encabeza las preferencias con un 26 %.
Dimisiones de dirigentes e investigaciones policiales
Al respecto, la presente edición del congreso constituye la cita más multitudinaria en la trayectoria de Reform UK al reunir a más de 8.000 delegados en un programa extendido durante tres jornadas.
No obstante, el encuentro partidista quedó empañado por la dimisión imprevista de dos altos miembros de la directiva ocurrida este mismo viernes, renuncias precipitadas por la aparición de nuevos señalamientos de financiamiento irregular sobre las cuentas del partido, expediente contable que permanece formalmente bajo la lupa e indagación de las autoridades policiales británicas.
Con información de EFE
