Israel consolida su franja militar en el sur del Líbano tras conquistar la estratégica colina de Ali Taher y descarta cualquier retirada antes de los comicios de octubre mientras Hezbolá siga armada. el mando militar de Israel anunció formalmente este viernes 4 de septiembre de 2026 la consolidación definitiva de la denominada «zona de seguridad» que sus tropas ocupan en la franja meridional del Líbano, luego de asaltar y tomar bajo control la colina estratégica de Ali Taher, emplazamiento que operaba como el centro neurálgico de operaciones y defensa para las milicias del movimiento proiraní Hezbolá.
Por lo tanto, el avance sobre el terreno representa un quiebre en el equilibrio bélico regional al cercar las principales vías de comunicación del grupo armado y blindar las poblaciones civiles del norte del territorio hebreo.
Ante este escenario, las autoridades de Tel Aviv combinan sus maniobras de ingeniería sobre las redes subterráneas con una férrea postura política que supedita cualquier plan de evacuación al desarme absoluto de la organización chií.
La caída de Ali Taher, neutralización de túneles y blindaje de Galilea
En primer lugar, a través de una declaración en video transmitida en lengua hebrea y remitida a las agencias internacionales, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, detalló el alcance operativo de la incursión en la zona alta libanesa.
«Los túneles de Ali Taher servían como centro de mando para los ataques contra nuestras fuerzas y la región de Galilea (norte de Israel), y al mismo tiempo como puesto de mando final para la defensa de la región de Nabatiye (sur del Líbano), de vital importancia para Hezbolá; de ahí su importancia estratégica», explicó textualmente el ministro de Defensa Israel Katz al confirmar el desenlace de los combates.
En este sentido, el representante gubernamental remarcó que el asalto a esa cima corona «la culminación de la fase de consolidación» de la presencia militar en la franja, una campaña que incluyó maniobras directas hacia la línea antitanque, la toma del histórico castillo de Beaufort y el asentamiento en las crestas dominantes que resguardan las colonias de Galilea.
Asimismo, Katz precisó que las brigadas de ingenieros castrenses procederán a la destrucción y sellado sistemático de la red de túneles —cuyos tramos ya se encontrarían completamente desalojados de combatientes— para estructurar un dispositivo táctico inexpugnable que impida el reasentamiento de las unidades paramilitares en la cresta.
Geografía del sureste libanés, estancamiento del repliegue y horizonte electoral
Valor táctico de la cresta y su enlace con Iqlim al Tuffah
Por su parte, la cresta de Ali Taher se eleva a más de 600 metros de altitud y dista aproximadamente 15 kilómetros de la línea fronteriza, otorgando una posición de observación privilegiada sobre la totalidad del sureste libanés.
De manera paralela, las fuerzas israelíes ya habían ejercido el control de este punto geográfico durante la ocupación desarrollada entre 1978 y el año 2000, reactivando su avance hacia la cumbre el pasado 2 de marzo tras adentrarse en puntos neurálgicos como la fortaleza de Beaufort.
A ello se suma que el enclave conecta de forma directa con Iqlim al Tuffah, arteria de aprovisionamiento histórico de la milicia, lo que justificó el intenso castigo artillero y aéreo ejecutado contra esas posiciones en los últimos meses.
Cálculos políticos para octubre y el veto a la retirada de tropas
Al respecto, la intensificación de las incursiones ocurre en medio de un evidente trasfondo político interno: las negociaciones para una retirada gradual pactada se hallan en un punto muerto ante la negativa de las facciones chiíes a entregar sus arsenales, coincidiendo con la proximidad de las elecciones generales israelíes previstas para octubre, donde exhibir una victoria territorial sobre un bastión histórico de Hezbolá ostenta un notable rédito comicial.
En consonancia con la línea dura fijada por el primer ministro Benjamín Netanyahu y el estado mayor castrense, el titular de Defensa reiteró que el repliegue de los soldados no ocurrirá mientras persistan focos armados en territorio vecino.
«Israel no se retirará de la zona de seguridad en Líbano hasta que Hezbolá sea desarmada en todo el país y se eliminen las amenazas sobre los habitantes de la Galilea», aseveró Katz en el cierre de su comparecencia oficial.
Asimismo, las baterías antiaéreas y los batallones de infantería permanecerán apostados en las alturas dominantes mientras se desarrollan nuevas batidas de reconocimiento hacia los valles interiores.
Con información de DW
