Marco Rubio iniciará una gira estratégica por Colombia, Ecuador y Perú para blindar alianzas comerciales y coordinar operativos militares. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, desarrollará un periplo diplomático oficial por Colombia, Ecuador y Perú entre el 8 y el 10 de septiembre de 2026, con el propósito central de sostener reuniones de trabajo con los mandatarios de los flamantes ejecutivos posesionados en Bogotá y Lima, así como con el jefe de Estado ecuatoriano, Daniel Noboa, según confirmó la oficina de prensa del Departamento de Estado mediante un comunicado público este viernes.
Por lo tanto, la misión diplomática formaliza una nueva fase de articulación regional de Washington orientada a consolidar entendimientos en materia de seguridad, acuerdos mercantiles y auxilio técnico tras desastres naturales recientes.
Ante este escenario, la administración norteamericana busca capitalizar el giro político e ideológico registrado en el eje andino para unificar criterios estratégicos frente al crimen organizado transnacional.
Asistencia post-sismo en Colombia, agenda en Barranquilla y primer contacto en Lima
En primer lugar, los lineamientos difundidos por el despacho de la diplomacia norteamericana especificaron que Rubio abordará de forma prioritaria el paquete de asistencia técnica y financiera que Estados Unidos destinará a la reconstrucción de las zonas devastadas por el violento terremoto que golpeó el occidente colombiano el pasado 10 de agosto.
En este sentido, la comitiva tratará los esquemas para robustecer la cooperación operativa en el combate coordinado contra las redes del narcoterrorismo y los incentivos económicos para dinamizar el intercambio comercial bilateral.
Asimismo, aunque los voceros del Departamento de Estado no divulgaron el cronograma pormenorizado de las escalas, fuentes periodísticas colombianas adelantaron que el alto funcionario sostendrá un encuentro presencial con el mandatario de Colombia, Abelardo de la Espriella, en la ciudad caribeña de Barranquilla. De forma simultánea, el tramo final del recorrido representará el debut protocolar de la diplomacia de Washington ante el nuevo mandato en Perú, tras la investidura de la líder conservadora Keiko Fujimori a finales de julio.
La alianza militar A3C y las maniobras conjuntas en el cordón andino
Despliegue de Washington con el Comando Sur y la coalición de Trump
Por su parte, el desplazamiento de Rubio se materializa en un contexto de sintonía doctrinaria creciente entre la Casa Blanca y las naciones sudamericanas, alimentada por las sucesivas victorias de sectores afines a la visión gubernamental del presidente Donald Trump.
De manera paralela, los convenios en el área de defensa constituyen el eje de mayor dinamismo: la visita se produce a pocos días de que el jefe del Comando Sur (SOUTHCOM), Francis Donovan, completara una ronda de consultas en suelo colombiano a finales de agosto.
A este movimiento se suma la reciente incorporación formal de Bogotá a la Coalición Contra los Cárteles de las Américas (A3C), bloque operativo de alcance hemisférico ideado por Washington para golpear las rutas del narcotráfico internacional.
Operaciones antidrogas en terreno colombiano y balance en Ecuador
Al respecto, la inserción de Colombia en la A3C generó una inmediata repercusión institucional luego de que el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, revelara que la administración de De la Espriella autorizó a las fuerzas armadas estadounidenses la ejecución de misiones militares combinadas directamente en territorio colombiano para neutralizar las redes ilícitas.
Por su parte, la lucha frontal contra los grupos de delincuencia organizada marcará igualmente la agenda bilateral durante la escala de Rubio en Quito con el presidente Daniel Noboa, tratándose de su segunda visita a territorio ecuatoriano en doce meses, período durante el cual ambas naciones han coordinado y ejecutado intervenciones operativas conjuntas contra bandas delictivas.
Con información de EFE
