Cuba da luz verde a la inversión extranjera en bienes raíces y desmantela el monopolio del comercio exterior en plena asfixia petrolera. Las autoridades gubernamentales de Cuba dieron inicio formal a la promulgación y entrada en vigor de un amplio conjunto de normativas jurídicas destinadas a materializar las reformas de corte promercado anunciadas en junio, abriendo de manera definitiva las puertas del sector inmobiliario a los inversionistas extranjeros, facultando a las pequeñas y medianas empresas privadas para ejecutar operaciones directas de importación y exportación, y concediendo mayor independencia funcional al aparato empresarial público.
Por lo tanto, esta transformación legislativa responde a la necesidad imperiosa de sortear una de las recesiones financieras más profundas que ha encarado la isla caribeña, en un contexto de asfixia energética y presiones diplomáticas sostenidas desde el exterior.
Ante este escenario, la administración central busca dinamizar el flujo de divisas y flexibilizar los nexos comerciales transfronterizos sin intermediación burocrática obligatoria.
Giro legislativo histórico, paquete de 176 reformas y presiones externas
En primer lugar, el presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, expuso el pasado 12 de junio un plan sin precedentes de 176 transformaciones enfocadas en el libre mercado, iniciativa que contó con el respaldo expedito de la Asamblea Nacional del Poder Popular para contener el deterioro de los indicadores socioeconómicos internos.
En este sentido, la publicación continua de decretos leyes, resoluciones ministeriales y normativas complementarias desde mediados de semana otorga rango de obligatoriedad a estos mecanismos de estímulo comercial.
Asimismo, este giro se produce bajo la sombra del endurecimiento de las medidas punitivas impuestas por la Casa Blanca, destacando el bloqueo a los suministros petroleros activado en enero por la administración de Donald Trump, factor que intensificó el colapso energético de la red eléctrica nacional.
De manera simultánea, Washington amplió recientemente su lista de sanciones sancionando a cinco instituciones financieras y comerciales de la isla, así como a Fidel Ernesto Castro, nieto del líder histórico Raúl Castro.
Desregulación operativa para privados y uso del suelo para proyectos a largo plazo
Comercio exterior sin intermediarios y fin de las agencias de empleo
Por su parte, el flamante marco regulatorio autoriza formalmente a las empresas privadas a concertar alianzas estratégicas con capitales extranjeros, abrir y operar cuentas en instituciones bancarias radicadas fuera del territorio nacional, y prescindir de las corporaciones estatales para gestionar sus compras o ventas internacionales.
De manera paralela, las nuevas disposiciones derogan la obligación que tenían los inversionistas foráneos de contratar a sus trabajadores cubanos mediante agencias empleadoras del Estado, permitiendo la contratación directa de la mano de obra local.
«Estas medidas están dirigidas a flexibilizar mecanismos, eliminar autorizaciones administrativas que antes se requerían y facilitar el desempeño de los negocios en Cuba», manifestó textualmente el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, durante una comparecencia de prensa para explicar los alcances del instrumento legal.
Explotación inmobiliaria y modernización de la empresa estatal
Al respecto, otra de las normas sancionadas flexibiliza los derechos de usufructo y aprovechamiento sobre extensiones de tierra estatales y particulares, habilitando el desarrollo de planes industriales e inmobiliarios con horizontes de retorno a muy largo plazo, permitiendo la valorización y explotación comercial de las parcelas sin transferir la propiedad del suelo.
Igualmente, la legislación dota a la empresa estatal —que históricamente concentró más del 80% de la actividad del país— de una amplia autonomía operativa y financiera para elevar su eficiencia y permitirle captar recursos provenientes de socios foráneos o privados.
Esta senda de desregulación se suma a la aprobación en julio de sectores clave como gasolineras, farmacias, instalaciones portuarias y bancos para operadores no estatales, fortaleciendo un tejido de más de 15.000 pymes que hoy genera empleo a más de un tercio de la fuerza laboral activa del país.
Con información de AFP
