Jueza ecuatoriana libera a 28 pescadores de dos barcos bombardeados por Estados Unidos en el Pacífico por falta de pruebas y desata dudas sobre la ofensiva antidrogas de Washington. Una jueza de Ecuador dictaminó la inmediata puesta en libertad de 28 tripulantes pertenecientes a dos de las al menos seis embarcaciones que las fuerzas militares de Estados Unidos bombardearon en aguas del océano Pacífico durante las últimas dos semanas, luego de resolver que los acusadores no presentaron indicios suficientes para abrir una causa penal en su contra.
El fallo judicial asestó un revés a las operaciones de interdicción que el Comando Sur estadounidense ejecuta en coordinación con el gobierno del presidente Daniel Noboa. Ante este escenario, la resolución del tribunal desestima, por falta de elementos de convicción, los presuntos vínculos que las agencias norteamericanas atribuyeron a los marineros con redes internacionales de narcotráfico y con la banda criminal Los Choneros.
Bombardeos navales, traslado a Galápagos y la postura de la defensa
En primer lugar, los tripulantes favorecidos por el dictamen judicial formaban parte de las dotaciones de los barcos pesqueros Montecristi, que las fuerzas combinadas interceptaron y hundieron el pasado lunes, y Don Rufo, que la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental atacó e inutilizó durante la jornada del martes.
En este sentido, los mandos militares de Washington sostuvieron que ambas naves operaban como estaciones clandestinas de abastecimiento de combustible para lanchas rápidas que trasladan estupefacientes hacia Norteamérica.
Steven Alvia, abogado defensor de los marineros del barco Don Rufo, confirmó a la agencia EFE que el Ministerio Público no formuló cargos durante la audiencia de flagrancia debido a la ausencia absoluta de pruebas materiales contra los aprehendidos, a quienes las autoridades custodiaron y trasladaron de manera excepcional hasta la isla San Cristóbal, en el archipiélago de Galápagos, apartándolos de la ruta regular hacia el puerto de Manta.
Asimismo, el jurista precisó los alcances del procedimiento penal venidero: «El Ministerio Público podrá seguir recabando información, practicando diligencias, tomando versiones, y si ya no encuentra elementos suficientes podrá solicitar el archivo definitivo de la causa», explicó.
Balance de naves destruidas, causas conexas y las declaraciones de Marco Rubio
El patrón de excarcelaciones y náufragos bajo custodia
Por su parte, el dictamen a favor de los tripulantes del Montecristi y del Don Rufo replica lo ocurrido con otros 28 navegantes de los barcos Conquista 2 y OM2, a quienes los tribunales otorgaron la libertad plena sin cargos tras constatar la inexistencia de pruebas delictivas.
Al respecto, el balance judicial de estas operaciones registra únicamente medidas cautelares de libertad condicional para 32 marineros de las embarcaciones María Candelaria y Conquista 2, a quienes la Fiscalía imputó por presunta asociación ilícita.
A su vez, las autoridades marítimas ecuatorianas custodian a otros diez navegantes del Don Rufo a quienes la Armada local rescató en el mar el pasado jueves tras no sufrir la captura inicial de las patrullas estadounidenses.
La ofensiva antidrogas y la defensa de Washington
Al respecto, las cinco naves integran el grupo de al menos seis pesqueros de bandera ecuatoriana que las fuerzas militares norteamericanas atacaron y destruyeron con fuego aéreo y naval desde el 28 de agosto, dentro de la alianza suscrita para respaldar el conflicto interno que Daniel Noboa declaró contra las bandas delictivas.
Durante su estancia en Quito el pasado miércoles, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, defendió el uso de la fuerza y descartó que las incursiones busquen matar a pescadores locales, alegando que las maniobras persiguen destruir la logística de organizaciones que actúan como células terroristas aliadas al Cartel de Sinaloa.
Con información de EFE
