Rescatan sanos y salvos a cinco marineros falconianos de un barco carguero tras quedar a la deriva en altamar desde Curazao. Comisiones de auxilio y pescadores artesanales localizaron en perfecto estado de salud a los cinco tripulantes de la embarcación de carga José Alexander este jueves 5 de noviembre de 2026.
La nave permanecía a la deriva en aguas jurisdiccionales del estado Falcón tras perder propulsión y comunicación radial mientras cubría la ruta comercial habitual entre la vecina isla de Curazao y las costas venezolanas.
La travesía desde Curazao y las identidades de los marineros
El barco carguero inició formalmente su recorrido el mediodía del pasado lunes 2 de noviembre de 2026, zarpando desde el puerto de Willemstad con un cargamento comercial con destino directo hacia el puerto de La Vela, en la jurisdicción del municipio Colina.
En tal sentido, la tripulación cumplía con las faenas rutinarias de intercambio mercantil que caracterizan el tráfico marítimo de cabotaje en esa zona fronteriza caribeña.
A este respecto, las autoridades marítimas confirmaron que en la embarcación viajaban José Giménez, propietario del navío; Alberto Flores, quien ejercía las funciones de capitán; así como Armando Perozo Caridad, Armando Perozo y Paul Bello.
Aunado a esto, las corrientes marinas alejaron a la unidad de su rumbo original en el momento en que presentó los desperfectos mecánicos, cortando todo enlace telefónico o de radio con tierra firme.
Asimismo, los cinco hombres sortearon las inclemencias del oleaje y administraron sus suministros de emergencia mientras esperaban el arribo de las lanchas de rastreo.
El avistamiento a diez millas y la movilización pesquera
Las coordenadas exactas del hallazgo
Por otra parte, los reportes técnicos confirmaron que los equipos de búsqueda avistaron la nave a unas diez millas náuticas de la línea costera falconiana durante las primeras horas del operativo matutino.
Los rescatistas constataron de inmediato que los marineros conservaban signos vitales estables y no presentaban cuadros severos de deshidratación tras permanecer varados en altamar.
En consecuencia, las comisiones aseguraron el perímetro de la nave, le suministraron agua potable e iniciaron las maniobras mecánicas para remolcar el barco de carga hacia el muelle de La Vela.
Dicha maniobra de salvamento ratifica la pericia náutica de los marinos locales para capear temporales en embarcaciones comerciales.
De igual manera, el personal paramédico esperó la llegada de los tripulantes en tierra firme para practicarles chequeos clínicos de rigor antes de su reencuentro familiar.
La solidaridad de los pescadores artesanales de Colina
Por añadidura, la búsqueda cobró una fuerza determinante gracias a la inmediata reacción de la comunidad de marineros locales, quienes no vacilaron en encender sus propios motores para peinar el litoral.
Desde el instante en que los operadores del puerto reportaron la pérdida de contacto, los pescadores de la zona y allegados de los cinco viajeros coordinaron cuadrillas voluntarias de barrido marítimo.
En tal sentido, los lancheros organizaron rutas concéntricas de navegación sobre el golfo y las costas falconianas, desafiando el oleaje hasta topar con la nave extraviada.
Por otro lado, los representantes vecinales de La Vela agradecieron la gallardía de los tripulantes que colaboraron en el rastreo y demandaron mejorar los sistemas de comunicación para navíos mercantes.
Con información de Notitarde
