Centro Integrado de Datos entrega 66 cuerpos tras la colisión de trenes en España mientras peritos forenses identifican a víctimas de diez países. El Centro Integrado de Datos (CID) entregó los restos mortales de 66 de las 69 personas que perdieron la vida en el siniestro ferroviario ocurrido en la localidad española de Urda, en la provincia de Toledo.
El organismo forense, constituido inmediatamente después de la catástrofe, canalizó el reporte a través de un pronunciamiento oficial avalado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha este jueves 5 de noviembre de 2026.
El balance de las autopsias y la procedencia de los viajeros extranjeros
En tal sentido, los médicos del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real determinaron que las 69 víctimas mortales alcanzaban la mayoría de edad, correspondiendo el registro demográfico a 40 hombres y 29 mujeres.
A este respecto, los peritos concluyeron con éxito la totalidad de las 69 identificaciones formales, confirmando que 54 cuerpos correspondían a ciudadanos de nacionalidad española, mientras que 15 pertenecían a personas de origen extranjero.
Aunado a esto, las autoridades diplomáticas gestionaron la repatriación y contacto con las familias de 4 estadounidenses, 2 australianos, 2 japoneses, 1 argentino, 1 canadiense, 1 checo, 1 francés, 1 mexicano, 1 portugués y 1 tunecino.
Asimismo, los funcionarios judiciales coordinaron la recepción y entrega de los tres féretros restantes para completar el proceso de entrega de los cuerpos a sus parientes en las próximas horas.
El marco legal del protocolo y el saldo médico de la tragedia
La actuación científica regulada por el Real Decreto 32/2009
Por otra parte, la recopilación sistemática de la información técnica recae de manera exclusiva en el Centro Integrado de Datos, creado tras la activación formal del Protocolo nacional de actuación Médico-forense y de Policía Científica en sucesos con víctimas múltiples.
El ordenamiento jurídico español, a través del Real Decreto 32/2009, faculta únicamente a este centro para contrastar y divulgar públicamente ante los medios de comunicación las cifras oficiales del suceso.
En consecuencia, los equipos de la Policía Científica y los patólogos aplicaron rigurosos estándares internacionales para evitar inconsistencias en el reconocimiento de cada uno de los restos.
Dicha rigurosidad procesal garantiza total certeza jurídica a los tribunales de instrucción que adelantan las averiguaciones sobre las causas del siniestro en las vías.
De igual manera, el personal de auxilio psicológico acompañó a las familias durante la entrega de las pertenencias y los certificados de defunción emitidos en la sede forense.
La atención hospitalaria a los 110 sobrevivientes
Por añadidura, el trágico acontecimiento se originó el pasado 28 de octubre, fecha en la que dos convoyes de alta velocidad colisionaron de forma violenta en el tramo de Urda, causando estragos a lo largo de las vías toledanas.
Aparte de los 69 fallecimientos certificados, los equipos de emergencia trasladaron a 110 personas heridas con lesiones de diversa consideración hacia distintos centros asistenciales de la red hospitalaria de Castilla-La Mancha.
En tal sentido, los médicos especialistas continúan monitoreando la recuperación de los heridos que permanecen ingresados en las salas de observación y cuidados intensivos.
Por otro lado, los inspectores de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios inspeccionan los restos de los vagones y las señales de control para determinar si fallas mecánicas o humanas detonaron el impacto entre las unidades.
Con información de EFE
