Marco Rubio rompe el silencio ante The New York Times: “Trabajar para el presidente Trump hasta el final de su mandato siempre ha sido mi plan”. El secretario de Estado y asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Marco Rubio, desmintió categóricamente este jueves 5 de noviembre de 2026 cualquier intención de abandonar el gabinete de Donald Trump.
Durante una entrevista concedida al prestigioso diario The New York Times desde su propio despacho en el ala oeste de la Casa Blanca, el alto funcionario enfrentó directamente las versiones de prensa que situaban su renuncia inminente como consecuencia de los comicios del martes.
Las declaraciones en la Casa Blanca y el desmentido a los rumores
El jefe de la diplomacia norteamericana disipó cualquier duda sobre su continuidad laboral mediante afirmaciones tajantes ante los periodistas: «Trabajar para el presidente Trump hasta el final de su mandato siempre ha sido mi plan».
En tal sentido, Rubio exteriorizó su desconcierto ante la procedencia de las versiones periodísticas: «Para ser honesto, no sé de dónde salen estas cosas. Me encanta el trabajo que hago».
A este respecto, el diplomático apeló a la ironía al recordar la dualidad de responsabilidades que ejerce actualmente en la administración: «Siempre me río cuando dicen que va a dejar su trabajo. Yo pregunto: ¿cuál?».
Aunado a esto, el secretario cortó en seco los interrogantes sobre una eventual postulación a la Casa Blanca: «Literalmente, no voy a hablar más de 2028. Simplemente no lo haré».
Asimismo, analistas políticos recordaron que el propio Rubio manifestó en el pasado su disposición de respaldar al vicepresidente JD Vance si este decidía competir por la jefatura del Estado.
El origen de las versiones y la defensa del costo de liderar
El respaldo institucional del Departamento de Estado
Por otra parte, las aseveraciones de Rubio respaldan el pronunciamiento previo emitido por el portavoz de Asuntos Públicos del Departamento de Estado, Dylan Johnson, quien desacreditó enérgicamente las filtraciones.
Johnson catalogó los trascendidos como una «noticia totalmente falsa, basada en fuentes anónimas», confirmando formalmente que el titular del despacho mantendrá su labor con orgullo dentro del Gobierno.
En consecuencia, el equipo diplomático intentó neutralizar los reportes que habían difundido inicialmente la agencia financiera Bloomberg y el diario británico The Independent.
Dichos medios sostenían, a través de testimonios confidenciales, que el funcionario pretendía tomar distancia del mandatario para preparar su plataforma electoral hacia 2028 luego de la caída electoral de la tolda roja.
De igual manera, los analistas parlamentarios vincularon el origen de las filtraciones al malestar que generó la pérdida del control de las dos cámaras del Congreso estadounidense el pasado martes.
La justificación frente a los cuestionamientos del partido
Por añadidura, las críticas de diversos sectores conservadores apuntan al desgaste ocasionado por el conflicto armado con Irán, la postura frente a Israel y el encarecimiento generalizado del costo de vida.
Rubio eludió involucrarse en el diseño de la estrategia electoral partidista, aclarando que concentra todas sus energías en la política exterior y no en disputas domésticas.
No obstante, el diplomático defendió las determinaciones adoptadas por la Casa Blanca frente al costo en las urnas: «Ese es, en última instancia, el precio del liderazgo: la disposición a hacer cosas que pueden no ser políticamente populares o convenientes, pero que son necesarias para el país y su futuro a largo plazo».
Por otro lado, los legisladores de ambas bancadas aguardan la conformación de las comisiones del nuevo Congreso en enero para fiscalizar las operaciones militares en el extranjero.
Con información de Alertas 24
