Valencia, 20 de enero de 2026-. EEUU incautó un buque petrolero vinculado a Venezuela en aguas del Caribe. Fuerzas militares estadounidenses detuvieron sin incidentes al buque motor Sagitta en aguas del Caribe, informó este martes el Comando Sur.
La nave, señalada como sancionada, operaba desafiando la cuarentena marítima impuesta por el presidente Donald Trump para embarcaciones sancionadas.
El operativo fue ejecutado sin enfrentamientos ni reportes de daños, según el comunicado oficial de la fuerza conjunta.
Las fuerzas participantes actuaron bajo la Operación Southern Spear, coordinada por el Comando Sur y otras agencias.
EE.UU. subrayó que busca garantizar que el único petróleo venezolano que salga al mercado sea legal y adecuadamente coordinado.
EEUU incautó un buque petrolero vinculado a Venezuela en aguas del Caribe

La Operación Southern Spear es una campaña militar y de seguridad marítima desplegada en el Caribe.
Su objetivo es interceptar y detener buques sancionados que transporten petróleo venezolano sin cumplir con las normativas estadounidenses.
La detención del Sagitta se produce semanas después de otros abordajes similares en la región.
Según el Comando Sur, la operación contó con la participación de unidades de élite y apoyo logístico conjunto.
El uso coordinado de fuerzas navales y de la Guardia Costera fue clave para interceptar al buque sin uso de fuerza violenta.
Este tipo de acciones forma parte de la estrategia de Estados Unidos para controlar el comercio marítimo sancionado.
Reacciones y contexto regional
La detención del Sagitta se suma a otras interceptaciones de buques sancionados en el último mes.
Estados Unidos ha intensificado su presencia militar y de seguridad marítima en la región, argumentando el combate a operaciones ilícitas.
Organismos internacionales y gobiernos de la región observan con atención estas acciones y sus efectos en el comercio marítimo.
La acción se enmarca en las tareas de supervisión de barcos sancionados que Washington identifica como operando fuera de la ley.
La detención del Sagitta sin incidentes refuerza la postura de las fuerzas estadounidenses en el Caribe.
Mientras tanto, el seguimiento de otros buques y las medidas de control continúan en vigencia, con el objetivo de hacer cumplir las sanciones.
