Valencia, 10 de diciembre de 2025-. Científicos aseguran que los humanos usaban el fuego desde mucho antes de lo que se conocía. El equipo del Museo Británico identificó arcilla cocida, hachas de mano fracturadas por calor y fragmentos de pirita de hierro, un mineral que genera chispas.
Tras cuatro años de análisis, las pruebas geoquímicas confirmaron temperaturas superiores a 700 °C, consistentes con un hogar construido por humanos y no un incendio natural.
Rob Davis, arqueólogo paleolítico, afirmó que la combinación de calor controlado y pirita demuestra “cómo realmente estaban haciendo fuego deliberadamente”.
La pirita no se encuentra naturalmente en Barnham, lo que sugiere que las primeras personas la recolectaron para encender yesca y mantener fuego constante.
Científicos aseguran que los humanos usaban el fuego desde mucho antes de lo que se conocía
El fuego permitió a los humanos sobrevivir en climas fríos, protegerse de depredadores y cocinar alimentos.
Cocinar mejora la digestión, libera más energía y contribuye al desarrollo de cerebros más grandes.
Chris Stringer, especialista en evolución humana, señaló que los fósiles de la región muestran neandertales tempranos con mayor sofisticación cognitiva y tecnológica.
Además, las fogatas habrían fomentado la interacción social, la planificación y la narrativa, elementos vinculados al desarrollo del lenguaje.
Un descubrimiento único
Los arqueólogos destacan que la preservación en sedimentos de antiguos estanques permitió reconstruir estas prácticas hace casi medio millón de años.
Nick Ashton, curador del Museo Británico, calificó el hallazgo como “el más emocionante de mis 40 años de carrera”.
Barnham se une a un patrón europeo donde entre hace 500.000 y 400.000 años se observa mayor complejidad en el comportamiento humano.
El hallazgo responde a una antigua interrogante: cuándo los humanos comenzaron a crear fuego a voluntad y no depender de incendios naturales.
