Valencia, 6 de noviembre de 2026-. Canadá presentó un presupuesto de 400.000 millones de dólares canadienses para reducir su dependencia económica de Estados Unidos y responder a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. El programa contempla inversiones durante seis años para fortalecer la soberanía económica y diversificar los mercados comerciales.
El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, presentó el plan ante el Parlamento y advirtió que el sistema comercial internacional atraviesa una transformación marcada por el proteccionismo y la incertidumbre geopolítica.
El funcionario calificó de «injustificados» los aranceles estadounidenses y recordó que Ottawa ya destinó 44.000 millones de dólares canadienses para apoyar a trabajadores y empresas afectados.
Entre los sectores más perjudicados mencionó la industria siderúrgica, el aluminio, la actividad forestal y el sector automovilístico.
Canadá presentó un presupuesto de 400 mil millones de dólares para reducir su dependencia económica de Estados Unidos
Los presupuestos incluyen incentivos fiscales para atraer capital, un fondo soberano de 25.000 millones de dólares canadienses y medidas para ampliar las exportaciones hacia mercados distintos al estadounidense.
El Gobierno también prevé comprometer 52.000 millones de dólares canadienses para ampliar la capacidad del sistema eléctrico.
Las inversiones abarcarán igualmente los minerales críticos y la energía nuclear, considerados sectores estratégicos para fortalecer la autonomía energética e industrial del país.
Con este programa, Ottawa busca reducir su exposición a las decisiones comerciales de Washington y desarrollar nuevas capacidades productivas.
La inversión de 400.000 millones de dólares canadienses constituye el eje de una estrategia que pretende adaptar la economía canadiense a un escenario internacional más proteccionista.
Restricciones migratorias y ayudas frente al costo de vida
En materia migratoria, el presupuesto mantiene las restricciones a la llegada de residentes temporales para aliviar la presión sobre la vivienda y los servicios públicos.
Sin embargo, el Gobierno dará prioridad a los trabajadores cualificados que necesita la economía canadiense.
El plan vigente contempla admitir 380.000 residentes permanentes anuales entre 2026 y 2028. Mientras tanto, las nuevas llegadas de trabajadores extranjeros y estudiantes internacionales estarán limitadas a 370.000 por año durante 2027 y 2028.
Ottawa también busca reducir la proporción de residentes temporales a menos del 5 % de la población para finales de 2027.
Para enfrentar el encarecimiento de los productos básicos, los presupuestos destinan más de 22.000 millones de dólares canadienses durante cinco años.
Dentro de ese monto figura una ayuda extraordinaria de 4.100 millones para más de doce millones de personas con ingresos bajos y medios. El pago se realizará a principios de 2027.
La prestación supondrá un incremento puntual del 50 % sobre la ayuda anual correspondiente a 2026-2027. Una persona sin hijos podrá recibir hasta 339 dólares adicionales, mientras que una pareja con dos hijos obtendrá hasta 679.
Vivienda y defensa también concentran recursos
El presupuesto contempla 44.700 millones de dólares canadienses durante once años para aumentar la oferta de viviendas y combatir el sinhogarismo.
El objetivo del Gobierno es erradicar este último problema en un plazo de diez años.
En defensa, Canadá reafirmó su compromiso de elevar el gasto militar y de seguridad hasta el 5 % del producto interno bruto en 2035.
Además, asignará 7.600 millones de dólares canadienses durante cinco años para prolongar y ampliar su despliegue en el flanco oriental de la OTAN.
