Londres califica de «inquebrantable» el dominio británico sobre las Malvinas y desestima el plan militar de Javier Milei. El ministro de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, aseveró de manera categórica que las islas Malvinas —denominadas Falkland por la administración británica— «son británicas» y que la determinación de la corona europea para sostener su presencia territorial en el archipiélago austral es «absoluta e inquebrantable», reaccionando de forma inmediata a la alocución televisada en cadena nacional por el presidente de Argentina, Javier Milei, en la cual proclamó que los «vientos de cambio» soplan a favor de la causa reivindicatoria de la nación sudamericana.
Por lo tanto, el cruce verbal reavivó una disputa histórica de alta sensibilidad geopolítica, marcada por el anuncio de infraestructuras militares estratégicas en territorio continental y la advertencia de represalias financieras contra corporaciones energéticas foráneas.
Ante este escenario, la Casa Blanca emerge como un factor de discordia tras sugerir un posible replanteamiento de su postura diplomática tradicional frente al enclave del Atlántico Sur.
La réplica de Downing Street, el referéndum de 2013 y el factor Donald Trump
En primer lugar, a través de una declaración pública difundida en la red social X, el jefe de la cartera militar británica desestimó el peso internacional de la alocución bonaerense, circunscribiendo las palabras del mandatario a la agenda doméstica argentina.
«La declaración de Milei de anoche nos dice más sobre la política interna de Argentina que sobre las islas Falkland. Las Falkland son británicas porque los isleños de Falkland eligen ser británicos. Nuestro compromiso con las Falkland es absoluto e inquebrantable», sentenció textualmente Wes Streeting al responder los señalamientos de la Casa Rosada.
En este sentido, el vocero ministerial fundamentó la posición oficial de Londres en los resultados de la consulta popular realizada en 2013, ejercicio en el cual la permanencia bajo el amparo político del Reino Unido obtuvo un respaldo arrollador del 99,8% de los votos computados, contabilizándose apenas tres boletas en contra.
Asimismo, la cobertura mediática en los principales diarios británicos vinculó el pronunciamiento de Buenos Aires con las recientes declaraciones del mandatario estadounidense Donald Trump efectuadas el pasado lunes 31 de agosto de 2026, jornada en la que deslizó la posibilidad de que Washington abandone su histórica neutralidad en torno a las islas, cuya posesión desencadenó el conflicto bélico de 1982.
De forma paralela, Milei sumó críticas frontales hacia la estabilidad social de Gran Bretaña al manifestar que la nación europea transita por un sendero de declive irreversible derivado de crisis demográficas, migratorias y financieras, un razonamiento calcado del discurso que suele esgrimir el propio Trump al cuestionar el presente británico.
Base militar en el continente y la pugna por las cuencas petroleras
Nueva posición estratégica frente al Atlántico Sur
Por su parte, el hecho de que la primera respuesta formal emanara desde el Ministerio de Defensa británico radica en la naturaleza de los planes expuestos por el jefe de Estado argentino, quien reveló su decisión de levantar una base militar en uno de los sectores continentales con mayor proximidad geográfica al archipiélago.
De manera complementaria, portavoces de Downing Street que dialogaron bajo condición de reserva con la cadena BBC restaron impacto a las advertencias, indicando que no constituye una novedad que administraciones argentinas lancen amenazas contra los habitantes de las islas, ratificando a su vez que el principio de autodeterminación de la población local incluye de manera irrestricta la potestad para explotar las reservas naturales circundantes.
Sanciones a consorcios y la disputa por el crudo submarino
Al respecto, la confrontación se traslada de lleno al plano corporativo luego de que Milei anticipara duras sanciones comerciales contra aquellas compañías que ejecuten labores extractivas en aguas que considera bajo soberanía usurpada.
«Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora», advirtió el mandatario argentino al justificar las penalizaciones económicas.
Asimismo, este marco de medidas punitivas cuenta con antecedentes institucionales precisos: las resoluciones aplicadas contra la firma Rockhopper en el año 2013 y la penalización sobre Navitas en 2022, mientras operadoras como la británica Borders & Southern y la canadiense JHI conservan licencias exploratorias activas en los bloques subacuáticos.
Con información de DW
