Brutales riadas en Nepal superan los 1.200 muertos con miles de desaparecidos tras el asombroso rescate de dos obreros atrapados diez días bajo el lodo en una hidroeléctrica. El balance oficial de víctimas mortales ocasionadas por las devastadoras riadas que azotaron a Nepal escaló de manera dramática hasta contabilizar 1.295 personas fallecidas, al tiempo que el registro de desaparecidos se sitúa en 4.898 ciudadanos, según reveló la Policía nacional nepalí en su más reciente actualización divulgada este viernes 4 de septiembre de 2026.
Por lo tanto, las dimensiones de esta catástrofe hidrológica representan uno de los episodios más letales y destructivos sufridos por la nación asiática en su historia contemporánea reciente.
No obstante, en medio del sombrío panorama de devastación, una hazaña de supervivencia devolvió la fe a los rescatistas tras lograrse la extracción con vida de dos operarios que resistieron diez jornadas consecutivas sepultados dentro de una galería subterránea.
Supervivencia milagrosa en la hidroeléctrica Trishuli 3A y estado de los obreros
En primer lugar, el hito de resistencia humana ocurrió en las instalaciones de la planta hidroeléctrica Trishuli 3A, luego de que las cuadrillas de auxilio abrieran un paso a través de toneladas de fango, piedras y escombros que habían sellado los accesos el pasado 26 de agosto.
En este sentido, los rescatistas lograron extraer con signos vitales a los empleados Kabir Maharjan y Sanjay Sah, quienes permanecieron incomunicados bajo tierra desde el inicio del deslave.
Asimismo, la situación médica de ambos supervivientes difiere de forma marcada: Maharjan fue trasladado con carácter de urgencia hacia un hospital militar en Katmandú, donde permanece ingresado en la unidad de cuidados intensivos bajo pronóstico crítico por complicaciones de hipotermia severa y desgaste muscular extremo.
En contraste, Sah se encuentra fuera de peligro y relató a las autoridades sanitarias que durante el encierro logró mantener la calma comunicándose a gritos con personas que se encontraban en galerías próximas.
Crisis de identificación forense y el impacto transfronterizo en el Tíbet
Colapso en morgues con más de mil cadáveres sin nombre
Por su parte, las instituciones forenses afrontan una encrucijada sin precedentes para identificar los cuerpos recuperados en las riberas y lodazales. De los 1.295 fallecidos contabilizados —entre los cuales figuran 121 menores de edad—, un total de 1.263 restos mortales permanecen en condición de no identificados debido a las condiciones en que fueron hallados.
De manera paralela, los peritos genéticos han intensificado la toma de muestras biológicas sobre el terreno, logrando levantar hasta la fecha 2.106 perfiles de ADN entre víctimas y familiares directos para avanzar en las comparaciones de laboratorio.
Extranjeros no localizados y víctimas en territorio chino
Al respecto, la lista de personas con paradero desconocido incluye a 618 ciudadanos extranjeros que se encontraban realizando expediciones de montaña o labores técnicas, figurando entre ellos dos personas de nacionalidad española según confirmaron fuentes gubernamentales a la agencia EFE.
Asimismo, la furia de las corrientes arrasó con puentes estratégicos, tendidos viales, complejos energéticos y vecindarios enteros a lo largo de varios distritos del país. La emergencia traspasó además la frontera septentrional hacia la región autónoma del Tíbet, donde las autoridades de China reportaron 21 víctimas mortales y mantienen la búsqueda activa de otras 541 personas sin localizar.
Con información de EFE
