Riada en el norte de Nepal deja casi 400 muertos y paralelamente la inestabilidad de un lago represa complica las labores de rescate. Las autoridades de Nepal y China actualizaron este jueves 27 de agosto el balance de víctimas provocadas por la masiva riada que arrasó el distrito de Rasuwa, al norte del territorio nepalí, y la región autónoma vecina del Tíbet, elevando la cifra conjunta a 392 fallecidos y cerca de 1.400 personas desaparecidas. La Policía de Nepal confirmó el hallazgo de 389 cuerpos en su jurisdicción y reportó que al menos 910 ciudadanos siguen sin ser localizados, entre ellos decenas de agentes de seguridad, aduaneros y pobladores de las riberas.
De forma paralela, las autoridades chinas sumaron tres víctimas fatales y 558 personas no contactadas en el condado fronterizo de Gyirong. La violencia de la corriente arrastró infraestructuras completas, piedras y lodo a lo largo de varios kilómetros montaña abajo.
Turistas extranjeros atrapados en Langtang, peregrinos y balance de evacuados
Los equipos de emergencia nepalíes lograron rescatar con vida a 466 personas en las primeras jornadas de auxilio, incluyendo a 31 ciudadanos extranjeros procedentes de India, Corea del Sur, Estados Unidos, Rusia, Italia, Bulgaria y Suiza, además de varios pacientes pendientes de identificación. Sin embargo, el reporte oficial enciende las alarmas por la suerte de al menos 667 excursionistas registrados en la zona del siniestro que continúan desaparecidos, cifra que comprende a 127 nepalíes radicados en el exterior y 540 viajeros foráneos de nacionalidades india, estadounidense, ucraniana, malasia y australiana. .
«Cientos de personas quedaron bajo el lodo a kilómetros del punto de origen de la corriente tras el colapso del cauce; la inestabilidad de un lago de represa río arriba y las estrechas carreteras complican las labores de salvamento», advirtieron voceros de los cuerpos de rescate desplegados en el área montañosa.
Por lo tanto, la riada golpeó con violencia la localidad de Syabrubesi, punto de partida habitual del popular circuito de senderismo del valle de Langtang, afectando a grupos de montañistas y a decenas de peregrinos hindúes que se desplazaban con destino al sagrado monte Kailash en territorio tibetano.
Despliegue en el Tíbet, búsqueda con canes y riesgos en represas altas
Movilización militar y recursos náuticos de China
Asimismo, el portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, indicó que Katmandú notificó la presunta desaparición de cerca de un centenar de ciudadanos chinos en la franja fronteriza, registro que las autoridades nepalíes aún procesan en sus sistemas. Ante la magnitud del desastre, Pekín ordenó el despliegue de unos 800 efectivos de la Policía Armada Popular en el Tíbet, quienes operan con perros adiestrados en rastreo de cuerpos, lanchas rápidas y maquinaria pesada para remover escombros y recuperar cadáveres atrapados en las zonas inundadas.
Peligro inminente por embalses inestables
Las complejas condiciones geográficas del Himalaya suponen un obstáculo crítico para el avance de las cuadrillas terrestres, que deben sortear pasos viales colapsados por los derrumbes.
El oficial Li Qipu, integrante de las fuerzas paramilitares de rescate de China, alertó sobre la inestabilidad que presenta un lago de represa situado en la cuenca alta del río, lo que genera un riesgo latente de nuevos desbordamientos sobre las brigadas que operan en los cañones inferiores.
Con información de DW
