Servicio de Inmigración de Estados Unidos proyecta millonarias compras de perros robots y miles de guantes con descargas eléctricas desatando una fuerte polémica con defensores de derechos humanos. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) proyecta destinar una partida presupuestaria de hasta dos millones de dólares para la compra de perros robots destinados a misiones de inspección táctica en entornos de alto riesgo, según consta en los registros de planificación de compras del Ejecutivo estadounidense dados a conocer este viernes 28 de agosto.
Por lo tanto, la solicitud técnica tramitada ante el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) contempla la incorporación de unidades cuadrúpedas automatizadas para disminuir la exposición directa de los oficiales en operativos complejos y espacios de difícil acceso. Ante este escenario, los planes de equipamiento coinciden con la tramitación de otra millonaria licitación para dotar a los funcionarios con miles de guantes capaces de aplicar descargas eléctricas a personas retenidas.
Características de los robots Spot, funciones operativas y justificación del DHS
En primer lugar, el requerimiento oficial detalla la intención de adquirir varios ejemplares del robot cuadrúpedo Spot, desarrollado por la compañía especializada Boston Dynamics, un dispositivo diseñado para desplazarse en terrenos irregulares, ascender escaleras y operar en escenarios catalogados como peligrosos para el despliegue de personal humano.
En este sentido, la maquinaria integra un conjunto de cámaras ópticas, sensores térmicos y módulos de navegación que le permiten realizar reconocimientos visuales mediante control remoto o mediante la ejecución de patrullajes programados de forma autónoma.
«Las capacidades técnicas del sistema Spot están orientadas a mejorar la seguridad física de los agentes, respaldar la toma de decisiones fundamentadas en el terreno y optimizar la respuesta operativa de ICE en zonas confinadas, inestables o de alta peligrosidad», fundamentó el Departamento de Seguridad Nacional en la ficha descriptiva de la licitación.
Por consiguiente, el pliego contractual establece un tope máximo de inversión de dos millones de dólares para la compra de las unidades robóticas y sus accesorios de soporte técnico.
Contrato de guantes de electrochoque y denuncias de organizaciones civiles
Dispositivos G.L.O.V.E. de descargas por contacto
Por su parte, el paquete global de compras para reequipar a ICE contempla una asignación adicional de 16,7 millones de dólares orientada a la adquisición de 6.000 unidades de los guantes tácticos denominados G.L.O.V.E. (siglas en inglés para Emisor Generado de Bajo Voltaje de Salida).
De manera paralela, las especificaciones técnicas indican que estos accesorios cuentan con electrodos conductores en la zona de la palma que, al activarse y hacer contacto directo con la piel, liberan impulsos eléctricos diseñados para provocar dolor, perdiendo efectividad si median prendas de vestir.
Alerta de defensores de derechos humanos
Al respecto, aunque el DHS catalogó estos dispositivos como herramientas orientadas a la desescalada de tensiones durante arrestos, la iniciativa despertó fuertes críticas ante el riesgo de propiciar un escalamiento en el uso desmedido de la fuerza contra los migrantes.
Asimismo, organizaciones de defensa de los derechos de los trabajadores y migrantes, entre ellas la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), rechazaron el plan y calificaron la aplicación de descargas mediante guantes como una práctica equiparable a la tortura física.
Con información de EFE
