Juez militar de EEUU anula las confesiones del presunto cerebro del 11-S por torturas y falta de garantías legales a las puertas de fijar el juicio en Guantánamo para 2028. Un tribunal militar estadounidense asestó este viernes 28 de agosto un contundente revés procesal al caso de los atentados del 11 de septiembre de 2001, luego de que el juez de la causa dictaminara que las confesiones rendidas por el presunto autor intelectual de los ataques, Jalid Sheij Mohamed, ante agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI), son legalmente inadmisibles y no podrán ser utilizadas en su contra durante el juicio de fondo, según reveló el diario The New York Times.
Por lo tanto, la resolución judicial trasciende en la antesala del vigésimo quinto aniversario de los atentados terroristas que cobraron la vida de casi 3.000 personas en Nueva York, Washington y Pensilvania, coincidiendo además con la reciente fijación de la apertura formal del juicio para el 5 de junio de 2028 en la base naval de Guantánamo, en Cuba.
Ante este escenario, la validez probatoria de las investigaciones vuelve a quedar en entredicho debido a los antecedentes de abusos físicos y psicológicos.
Fundamentos del fallo, coerción psicológica y omisión de derechos
En primer lugar, el juez militar a cargo del proceso, el teniente coronel Michael Schrama, determinó en su resolución —cuyo contenido no clasificado fue ratificado por defensores legales con acceso al expediente— que los interrogatorios practicados a Mohamed en 2007 dentro de las instalaciones de Guantánamo carecen de validez jurídica al no haberse realizado bajo un marco voluntario.
En este sentido, Schrama argumentó la existencia de una «continuación ininterrumpida del condicionamiento psicológico y la severa coerción por parte de la CIA», señalando además que los funcionarios del FBI omitieron deliberadamente advertir al acusado sobre su derecho constitucional a guardar silencio y a contar con la asistencia de un abogado defensor.
«La fiscalía no ha logrado demostrar, con base en la preponderancia de las pruebas, que las declaraciones de Mohamed al FBI fueron realizadas de manera voluntaria», sentenció el magistrado Michael Schrama en el dictamen legal.
Por consiguiente, el equipo de fiscales del Gobierno estadounidense mantiene abierta la posibilidad de recurrir en apelación para intentar revertir la decisión del magistrado.
Historial de reclusión en Guantánamo, torturas de la CIA y postergaciones
Custodia en prisiones clandestinas y exclusión previa
Por su parte, Jalid Sheij Mohamed —capturado en marzo de 2003 en Pakistán y señalado como uno de los lugartenientes clave del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden— permanece recluido en la base de Guantánamo desde el año 2006 tras haber permanecido en prisiones clandestinas en el extranjero.
De manera paralela, el Ministerio Público ya se había visto forzado a descartar los testimonios iniciales obtenidos tras su captura debido a los tratos brutales y torturas a los que fue sometido por parte de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Retiro del preacuerdo y fecha definitiva para 2028
Al respecto, el proceso judicial contra Mohamed y otros tres implicados ha enfrentado sucesivas suspensiones y aplazamientos a lo largo de más de dos décadas, marcados por el intenso debate sobre si los procesados pueden recibir un juicio justo tras haber sufrido apremios ilegales.
Asimismo, el año pasado fue revocado un acuerdo de culpabilidad que contemplaba descartar la pena de muerte tras el masivo reclamo de los familiares de las víctimas del 11-S, fijando el inicio de las audiencias para junio de 2028.
Con información de AFP
