La ONU enciende las alarmas por la imposibilidad de llegar por tierra a las comunidades devastadas por la riada en la frontera entre Nepal y el Tíbet. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó este jueves sobre las enormes dificultades logísticas que enfrentan los equipos de socorro para acceder a los sectores más golpeados por la catastrófica riada en el norte de Nepal, donde al menos una localidad permanece totalmente aislada por vía terrestre y recibe suministros exclusivamente mediante puentes aéreos.
Ciertamente la combinación de sedimentos, lodo y agua que azotó la frontera con el Tíbet deja un balance provisional conjunto de 392 personas fallecidas y aproximadamente 1.400 desaparecidos entre ambos lados del límite internacional.
Puentes destruidos, balance de víctimas y auxilio por vía aérea
En relación con el estado de la infraestructura en el terreno, la coordinadora residente de Naciones Unidas en Nepal, Lila Pieters Yahia, detalló en rueda de prensa virtual que el Gobierno nepalí desplegó 13.295 funcionarios de seguridad en tres distritos afectados, aunque el colapso de más de 35 puentes y los daños en 40 kilómetros de carreteras impiden la llegada de convoyes terrestres al municipio con mayores afectaciones.
Asimismo, el reporte de la Policía de Nepal elevó a 389 los cadáveres recuperados en su territorio y a 910 las personas sin contacto, entre ellas 517 extranjeros, mientras que en el margen chino del Tíbet se contabilizan tres fallecidos y 558 personas sin localizar.
«No podemos alcanzar por carretera el municipio más afectado y el Gobierno está empleando helicópteros; no sabemos aún la nacionalidad de las víctimas y las autoridades han solicitado apoyo para la identificación y preservación de los cuerpos», explicó Lila Pieters Yahia.
Por consiguiente la representante advirtió que unas 10.000 familias requieren auxilio humanitario urgente tras registrarse cortes en el 10 % del fluido eléctrico y emitirse alertas preventivas para desalojar las riberas del crecido río Bhote Koshi.
Fondos de emergencia de la ONU, alerta de la Casa Blanca y condolencias diplomáticas
Desembolso humanitario y coordinación multilateral
Por su parte el jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, autorizó la liberación inmediata de 2 millones de dólares provenientes del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF) con el fin de financiar atención médica de urgencia, agua potable y refugios provisionales tras sostener conversaciones de alto nivel con el canciller nepalí y delegados del Gobierno chino.
En este contexto el portavoz Stéphane Dujarric reiteró la total disposición del organismo internacional para colaborar en las tareas de asistencia en territorio tibetano.
Búsqueda de estadounidenses y pronunciamiento de La Habana
Por otro lado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó desde el Despacho Oval que su administración elabora un censo sobre unos 50 a 60 ciudadanos estadounidenses que se encontraban en la zona del desastre, reconociendo que es muy probable que existan víctimas mortales debido a la fuerza devastadora de la corriente de lodo.
Ciertamente Washington ordenó el envío de 500.000 dólares para labores de asistencia y comisionó a un asesor especializado en desastres a través de la Embajada en Katmandú. Asimismo el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, transmitió sentidas condolencias a los pueblos y gobiernos de Nepal y China por la pérdida de vidas y los severos daños materiales causados por la riada en Rasuwa y el Tíbet.
Con información de EFE
