Venezuela no participa en la votación de la ONU sobre el embargo a Cuba y desata intriga internacional. Venezuela no participó este miércoles 28 de octubre de 2026 en la crucial votación de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) referida a la resolución que presentó Cuba para exigir el cese definitivo del embargo económico comercial y financiero que mantiene el Gobierno de Estados Unidos contra la isla caribeña.
La curul vacía y la ruptura del respaldo en el hemiciclo
El tablero de control del hemiciclo de Naciones Unidas reflejó la falta del voto venezolano al momento en que la presidencia del foro abrió el sistema de sufragio para calificar el documento cubano.
Los representantes de la diplomacia antillana constataron que la representación venezolana evitó emitir una postura favorable abstenerse o rechazar el texto prescindiendo totalmente de pulsar el botón comicial en la sesión.
En tal sentido los delegados de diversos países latinoamericanos observaron con asombro la pantalla electrónica al comprobar que el asiento correspondiente al Estado venezolano no registró actividad durante el conteo formal.
A este respecto la omisión venezolana ocurre justo cuando el cuerpo diplomático de la mayor de las Antillas buscaba sumar la mayor cantidad de apoyos posibles para condenar las sanciones unilaterales dictadas desde Washington.
Aunado a esto los analistas en política exterior destacan que la no comparecencia en el procedimiento de voto altera las cuentas esperadas por los promotores del proyecto en el seno de la comunidad internacional.
Asimismo delegaciones aliadas a Cuba intentaron averiguar las razones inmediatas que motivaron la inacción de la misión venezolana antes de la clausura del debate.
Las dudas sobre la política exterior y el escenario en Nueva York
Las conjeturas diplomáticas ante la falta de pronunciamiento
Por otra parte los diplomáticos acreditados ante la ONU abrieron de inmediato un debate informal para interpretar el mensaje implícito detrás de este silencio en el plenario.
La ausencia venezolana en el tablero desata múltiples hipótesis respecto a la orientación estratégica que asume la conducción exterior del país frente a las potencias mundiales y sus vecinos regionales.
Dicha conducta genera intriga debido a que la presentación de la resolución cubana constituye el evento diplomático anual más emblemático para los bloques de izquierda en el hemisferio.
En consecuencia expertos en relaciones interestatales evalúan si la no participación responde a ajustes técnicos vinculados a derechos de voto o a un viraje deliberado en las prioridades de la política exterior.
De igual manera los observadores internacionales aguardan comunicados aclaratorios que expliquen la postura oficial adoptada en esta trigésima cuarta oportunidad del reclamo.
La expectativa por el balance definitivo de la resolución
Por añadidura el debate en la sede neoyorquina continuó su curso protocolar mientras los voceros de las distintas bancadas revisaban las actas oficiales de la reunión.
El proyecto impulsado por el Gobierno de Cuba logró captar la atención mundial pese a la sorpresa que generó el vacío dejado por la representación venezolana.
Dicho evento marca un precedente significativo en el historial comicial de la Asamblea General donde históricamente la nación suramericana lideraba encendidos discursos a favor de La Habana.
Por otro lado los corresponsales internacionales asignados a la ONU reportan un ambiente de expectación sobre los próximos pasos que ejecutarán las autoridades pertinentes.
De modo que la no participación de Venezuela en la votación el silencio en la curul el desconcierto en la delegación de Cuba y las preguntas sobre el rumbo de las alianzas definen una jornada insólita en el panorama diplomático.
Con información de EFE
