Ministro Óscar Puente califica de «verdaderamente inverosímil» el choque de dos trenes de alta velocidad en Toledo que deja al menos 68 muertos y decenas de heridos. Bajo una profunda consternación que conmociona a toda España y mantiene en máxima alerta a los organismos de socorro de la península ibérica al menos 68 personas perdieron la vida y otras 50 sufrieron lesiones de extrema gravedad tras la colisión frontal por alcance entre dos convoyes ferroviarios de alta velocidad en la provincia de Toledo al sur de la capital española este miércoles 28 de octubre de 2026.
Portavoces del Gobierno regional de Castilla-La Mancha confirmaron el dramático balance a la televisión local advirtiendo que los números fatales podrían dispararse en las próximas horas conforme las brigadas penetren en la totalidad de las unidades siniestradas.
El siniestro paralizó por completo los enlaces de transporte entre Madrid Ciudad Real y la región andaluza abriendo interrogantes técnicas sobre los sistemas de frenado automático de la red.
La devastación en los rieles de Urda y el rescate entre amasijos
El máximo mandatario de Castilla-La Mancha Emiliano García-Page ofreció declaraciones a los medios de comunicación para detallar la magnitud del siniestro ocurrido en las proximidades de la estación de Urda.
El dignatario autonómico explicó con pesar que las unidades de bomberos y protección civil todavía no logran «alcanzar la profundidad de los vagones» debido a las severas deformaciones estructurales que sufrieron las carrocerías metálicas.
García-Page remarcó que las cuadrillas concentran sus esfuerzos en localizar «posibles cadáveres» atrapados entre los fierros retorcidos de los convoyes que colisionaron a gran velocidad.
En tal sentido la autoridad regional desglosó el estado clínico de los sobrevivientes atendidos por el personal paramédico en los puestos de triaje avanzado.
El líder manchego precisó que los facultativos contabilizan al menos 30 pacientes catalogados en nivel verde con dolencias agudas sin riesgo letal y otros 50 lesionados en código amarillo que permanecen bajo condición urgente pero estable.
A este respecto el presidente autonómico alertó sobre la existencia de múltiples viajeros en condición crítica bajo código rojo quienes requirieron evacuaciones inmediatas hacia quirófanos de alta complejidad.
Aunado a esto fuentes del servicio de emergencias confirmaron a la agencia EFE que dos de los vagones cayeron por un terraplén tras el fortísimo impacto inicial.
Asimismo testigos presenciales relataron escenas de angustia entre los pasajeros que lograron salir por sus propios medios rompiendo los cristales de seguridad de las ventanas.
La paralización del corredor hacia Andalucía y el relato de los hechos
El corte circulatorio y la activación del Plan Territorial
Por otra parte la operadora ferroviaria estatal Renfe comunicó a través de sus canales digitales la interrupción absoluta del paso de trenes entre Madrid Ciudad Real y la comunidad autónoma de Andalucía.
El brutal encontronazo involucró a una unidad del servicio Ave gestionada por Renfe y a un ferrocarril perteneciente a la compañía privada Iryo.
Ambas máquinas cubrían el concurrido trayecto de pasajeros entre la capital del país y la ciudad de Sevilla capital andaluza.
El accidente sobrevino con exactitud en el punto kilométrico 118 en un tramo intermedio que comparten las poblaciones toledanas de Mora Orgaz y Urda.
En consecuencia las autoridades del Ejecutivo regional procedieron de inmediato a activar el Plan Territorial de Emergencia para movilizar helicópteros ambulancias y maquinaria pesada hacia la zona del desastre.
De igual manera los consorcios de transporte habilitaron autobuses alternativos para trasladar a los millares de usuarios que quedaron varados en las terminales madrileñas y andaluzas.
La reacción de Pedro Sánchez y la comparecencia de Óscar Puente
Por añadidura el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez suspendió todos los actos previstos en su agenda institucional para monitorear al minuto la evolución de la catástrofe ferroviaria.
El ministro de Transportes Óscar Puente compareció ante la prensa nacional desde la sala de mando del Centro de Control de la entidad pública Adif.
El titular de la cartera ministerial relató los sucesos acontecidos a primera hora de la mañana en los alrededores de Urda reconociendo el desconcierto técnico de los expertos.
Puente calificó como «verdaderamente inverosímil» que ocurra un accidente por alcance en la red española de alta velocidad dotada con los estándares tecnológicos más avanzados del continente europeo y citó un balance provisional de 64 fallecidos y más de 50 heridos durante sus primeras declaraciones.
Por otro lado los técnicos del gestor ferroviario y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios iniciaron la extracción de las cajas negras de ambas locomotoras para descifrar las señales acústicas y telemétricas emitidas antes de la colisión.
De modo que el saldo de decenas de víctimas mortales la caída de coches al barranco la suspensión total de la línea hacia el sur y las dudas técnicas de las autoridades definen una de las jornadas más luctuosas de la historia ferroviaria española.
Con información de EFE
