Valencia, 6 de junio de 2025-. Vehículos eléctricos ultrabaratos asustan a la propia China. China observa con inquietud sus precios bajos en vehículos eléctricos (VE). La competencia entre fabricantes no cede. Esto genera preocupación dentro del propio gobierno.
El 23 de mayo, BYD, líder en VE chino, recortó precios. Bajó drásticamente 22 modelos eléctricos e híbridos. Su modelo Seagull ahora cuesta $7,700 dólares.
El 31 de mayo, el Ministerio de Industria de China se pronunció. «No hay ganadores en la guerra de precios», declaró. Prometió frenar esta competencia feroz.
Vehículos eléctricos ultrabaratos asustan a la propia China
La guerra de precios daña la inversión en I+D. También podría afectar la seguridad. El Diario del Pueblo advirtió sobre la reputación. Productos baratos pueden dañar la marca «Hecho en China».
Líderes chinos combaten la competencia contraproducente. Esto genera exceso de capacidad y baja las ganancias. Buscan reequilibrar la economía nacional.
Las acciones de BYD cayeron tras los recortes. La guerra de precios parece insostenible. Otros fabricantes también bajaron sus precios.
Wei Jianjun, de Great Wall Motor, criticó la industria. La calificó de «insalubre». Comparó la situación con el colapso inmobiliario de Evergrande.
Existen 115 marcas chinas de vehículos eléctricos. Solo unas pocas, como BYD, obtienen beneficios. La mayoría podría no sobrevivir a largo plazo.
La consolidación de la industria china del VE será lenta. BYD está bien posicionada. Controla toda su cadena de producción.
BYD ya presionó a proveedores para bajar precios un 10%. Esto podría significar más despidos. La demanda interna débil podría resentirse.
La competencia interna impulsará las exportaciones. BYD planea vender la mitad de sus autos en el extranjero para 2030. LatAm y Europa son mercados clave.
China representó el 90% de las ventas de BYD. Ahora buscan mercados externos. En abril, BYD vendió más unidades en Europa que Tesla. Esto ocurrió pese a los aranceles de la UE.
La guerra de precios china tendrá efectos globales. Vehículos eléctricos más baratos son una esperanza. Sin embargo, esto generará más tensiones comerciales.
