Trump condiciona el retiro de tropas en Irán a quedarse con su crudo «como en Venezuela» y frena las elecciones en Caracas hasta nuevo aviso. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseveró este domingo 13 de septiembre de 2026 que las fuerzas militares norteamericanas abandonarán el territorio de Irán únicamente si Washington decide no adueñarse de sus yacimientos petrolíferos, trazando un paralelismo directo con la explotación de hidrocarburos que su gobierno ejecuta en Venezuela.
El mandatario republicano ofreció estas polémicas declaraciones ante los medios de comunicación durante una estadía en Irlanda antes de participar en una partida de golf, descartando además la celebración inmediata de elecciones presidenciales en territorio venezolano tras considerar que el país caribeño carece aún de las condiciones requeridas.
Ante este escenario, la postura del gobernante agita el tablero geopolítico global al atar el cese de hostilidades en el Medio Oriente al usufructo de los recursos energéticos.
Ganancias billonarias, el modelo venezolano y la cumbre de Ormuz
En primer lugar, el jefe de la Casa Blanca enfatizó la rentabilidad económica que la administración estadounidense extrae tras intervenir en la industria de hidrocarburos sudamericana para financiar las operaciones militares en el extranjero.
En este sentido, Trump abordó el tema al responder preguntas sobre la reunión diplomática que Omán e Irán sostendrán este lunes con Arabia Saudí, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irak para definir el destino comercial del estrecho de Ormuz, enclave marítimo por donde transitaba el 20 % del crudo del planeta antes del estallido bélico de febrero.
«Al final nos saldremos (de Irán), a menos que decidamos permanecer y quedarnos con el petróleo, como en Venezuela. Ya no hablan de Venezuela, ¿verdad? Recibimos miles y miles y miles de millones de millones de dólares. Pagamos la guerra muchas veces (…) No me importa. Eso depende de ellos. Está bien. Con tal de que Israel, junto con las naciones de las que estamos hablando, estén contentos. Está bien», sentenció Trump ante los reporteros.
Asimismo, el mandatario estadounidense desestimó el impacto de las conversaciones regionales árabes y ratificó que su prioridad radica en resguardar los intereses de seguridad del Estado de Israel y de sus aliados más cercanos.
La respuesta de Teherán, el desembarco corporativo y el freno electoral
El ultimátum del canciller Abás Araqchí
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, replicó de inmediato este domingo advirtiendo que el acuerdo que formalizarán con Omán el lunes no habilitará el paso de buques por el estrecho de Ormuz.
Al respecto, el canciller iraní condicionó la reapertura de esa estratégica vía marítima al cumplimiento estricto de las obligaciones que Estados Unidos suscribió en el memorando de entendimiento para la paz durante el mes de junio, desacreditando el pronóstico que formuló Trump sobre un presunto final de la contienda armado tras los comicios legislativos norteamericanos de noviembre.
Inversión petrolera y plazos para los comicios en Caracas
Al respecto, Trump insistió en que el flujo de capital foráneo transformó la economía de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro en enero y el posterior respaldo de Washington a la presidenta encargada Delcy Rodríguez: «Era un país muy triste. Y ahora la gente está muy contenta (…) se están creando puestos de trabajo por miles. Todas las grandes empresas que realmente no podían o no querían ir allí, ahora están todas allí», aseguró el líder estadounidense.
Sin embargo, al encarar las interrogantes sobre una futura cita electoral en Caracas, el gobernante zanjó con frialdad que la votación ocurrirá únicamente «cuando estén listos».
Con información de EFE
