Rubio revela que solo frenó el retorno de María Corina Machado tras el doble terremoto de junio y confirma que Delcy Rodríguez garantizó su entrada sin contratiempos. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reveló que la «única vez» que desaconsejó a la líder opositora venezolana María Corina Machado regresar a su patria fue inmediatamente después del devastador terremoto del pasado 24 de junio, asegurando que con posterioridad a esa fecha jamás volvió a sugerirle postergar su retorno.
El jefe del Departamento de Estado ofreció estos pormenores mediante una conferencia de prensa telefónica este martes 27 de octubre de 2026, detallando que la Casa Blanca comunicó «hace muchas semanas» a la administración interina de Delcy Rodríguez la exigencia formal de permitir el regreso irrestricto de la Premio Nobel de la Paz al territorio nacional.
Dicho intercambio bilateral allanó el camino para que las autoridades en Caracas accedieran a garantizar su ingreso pacífico, dejando en manos de la dirigente la decisión final de aterrizar el reciente domingo.
La justificación del terremoto de junio y el mensaje a Delcy Rodríguez
El titular de la cartera diplomática estadounidense precisó los motivos logísticos excepcionales que motivaron su advertencia inicial meses atrás.
Rubio justificó con total claridad aquella recomendación preventiva: «La única vez que yo personalmente la desaconsejé que viajara fue justo después del terremoto. Y la razón fue muy sencilla: en ese momento, desde el punto de vista logístico, nuestro único objetivo era conseguir que entraran en el país tantos aviones con ayuda humanitaria como fuera posible».
El funcionario norteamericano enfatizó que, una vez superada aquella contingencia de emergencia, Washington planteó la vuelta de la dirigente como una condición diplomática elemental ante el equipo gubernamental de Rodríguez.
El representante de la Casa Blanca rememoró las palabras que transmitió a los voceros del palacio presidencial: «Les dijimos: ‘Miren, nuestra expectativa es que ella es venezolana. Pertenece a su país. Es el país del que procede. Se le debería permitir regresar’. Nos dijeron que podía entrar por el aeropuerto si así lo deseaba, y se lo comunicamos a su equipo. Así que decidió hacerlo ahora».
En tal sentido, la diplomacia estadounidense confirma que mantuvo canales directos y pragmáticos con Miraflores para garantizar que la opositora pisara suelo patrio sin sufrir hostigamientos policiales.
A este respecto, prestigiosos analistas de relaciones internacionales afirman que esta coordinación previa evitó una escalada inmediata de arrestos al momento del arribo de Machado a la capital.
Aunado a esto, las organizaciones cívicas en el estado Zulia y la región central valoran la confirmación oficial como una prueba de los acuerdos tácitos que sostienen la frágil estabilidad de la transición.
Asimismo, los aliados parlamentarios del dirigente republicano en Washington respaldan la postura de preservar el derecho cívico de los ciudadanos venezolanos a residir en su propia tierra.
El papel de terceros países y el balance del ingreso a Caracas
Los temores foráneos y los bloqueos de tránsito
Por otra parte, el jefe de la diplomacia norteamericana abordó los severos obstáculos logísticos que la propia Machado denunció previamente para conseguir rutas de traslado hacia Venezuela tanto por tierra como por aire.
Rubio negó enfáticamente cualquier tipo de participación o complicidad del gobierno de Washington en dichas dificultades de movilidad, trasladando toda la responsabilidad a gobiernos intermedios.
El secretario de Estado explicó la reticencia observada en varios países vecinos y aliados: «Había países que no querían que se les viera involucrados. Tienen sus propios intereses en lo que respecta a Venezuela y había países que no querían, por una razón u otra, enemistarse con nadie».
Dichas reservas geopolíticas frenaron temporalmente la disponibilidad de aeronaves comerciales y corredores de paso para la comitiva de la dirigente liberal durante su trayecto de retorno.
En consecuencia, el alto diplomático considera que la cautela de esas naciones obedeció a cálculos propios de supervivencia comercial o diplomática y no a vetos impuestos por Washington.
De igual manera, los consultores estratégicos subrayan que el tablero hemisférico aún muestra fracturas entre los países que prefieren mantener la neutralidad y aquellos que empujan transformaciones aceleradas en Venezuela.
La confirmación de un libre desplazamiento sin restricciones
Por añadidura, el portavoz de la administración estadounidense evaluó las primeras horas de estadía que protagoniza Machado tras reencontrarse con sus equipos técnicos en la capital venezolana.
Rubio reiteró que las autoridades en funciones cumplieron cabalmente con la palabra empeñada en las mesas de trabajo diplomáticas sostenidas semanas atrás: «Pero, desde nuestro punto de vista, hace semanas y semanas nos dijeron que podía regresar y que no la molestarían. Y, por lo que tengo entendido, cuando entró ayer, pudo desplazarse por el país sin ningún contratiempo ni problema, ni para entrar ni una vez dentro».
Dicho testimonio confirma que la fundadora de Vente Venezuela goza, hasta este instante, de libertad de circulación interna para visitar a colaboradores cercanos como su asesor legal.
Por otro lado, los directores de los comités de derechos humanos vigilan con cautela si el aparato de seguridad estatal mantendrá esta conducta pasiva en los venideros recorridos populares que organice la oposición.
De modo que la revelación sobre el freno temporal tras el sismo de junio, la gestión directa ante Rodríguez, el señalamiento a los temores de terceros países y la comprobación de un regreso pacífico trazan un nuevo mapa de entendimiento exterior sobre Venezuela.
Con información de EFE
