Valencia, 2 de febrero de 2026-. Realizaron el primer trasplante de cara del mundo con paciente que recibió la eutanasia en España. La operación, realizada en Barcelona, buscaba devolver funciones vitales como masticar, hablar y gesticular.
Carmen sufría necrosis facial por infección bacteriana tras la picadura de un insecto, lo que generó grave desfiguración.
La intervención, inédita a nivel mundial, implicó cerca de un centenar de profesionales especializados.
Realizaron el primer trasplante de cara del mundo con paciente que recibió la eutanasia en España
La donante, que recibió eutanasia, decidió ofrecer también su rostro, además de órganos, para salvar la vida de Carmen.
“Es una clara muestra de amor y generosidad en su máxima expresión”, destacó el Dr. Joan-Pere Barret i Nerín.
El conocimiento previo de la fecha de eutanasia permitió planificar meticulosamente la cirugía, explicó Alberto Sandiumenge, coordinador del hospital.
Para la operación, donante y receptora compartieron sexo, grupo sanguíneo y medidas craneofaciales compatibles.
Además, se evaluó la adaptación psicológica, entorno sociofamiliar y adherencia al tratamiento de la paciente.
El trasplante incluyó piel, tejido adiposo, nervios periféricos, musculatura facial y hueso de la cara.
Tecnología y rehabilitación
La Unidad de Impresión 3D del hospital elaboró modelos tridimensionales de donante y receptora para guiar la cirugía.
La operación duró más de 15 horas y requirió coordinación de múltiples equipos quirúrgicos simultáneos.
“No se trata solo de poner una ‘máscara’, sino de devolver funciones y sensibilidad”, subrayó el Dr. Barret i Nerín.
Tras un mes de ingreso hospitalario, Carmen comenzó la rehabilitación para recuperar funciones básicas.
La cirugía representa un hito en trasplantes faciales y abre la puerta a futuras intervenciones complejas.
El procedimiento destaca tanto por su impacto funcional como por su valor ético y médico.
Carmen señaló en rueda de prensa: “Antes no podía ni salir a tomar un café. Hoy he encontrado una luz”.
Los especialistas insisten en que la combinación de planificación, tecnología y compromiso del equipo médico fue clave.
El éxito de este primer trasplante parcial de cara mediante donación post-eutanasia marca un precedente mundial en cirugía reconstructiva.
