Reactivación militar en Roosevelt Roads reabre debate en Puerto Rico. La antigua base naval de Roosevelt Roads, en Puerto Rico, volvió a recibir actividad militar estadounidense después de más de dos décadas de inactividad. Desde septiembre, el lugar ha sido usado como centro de operaciones en el marco del despliegue que ejecuta Estados Unidos en el Caribe.
En los últimos meses llegaron cazas F-35 y equipos de apoyo, como torres de control móviles y sistemas de comunicación. Una investigación gráfica de Reuters mostró reparaciones en las pistas de aterrizaje y mejoras en las áreas operativas.
El movimiento ha reabierto el debate sobre la posible reactivación formal de la base, cerrada en 2004 tras años de controversia.
Reactivación militar en Roosevelt Roads reabre debate en Puerto Rico
Roosevelt Roads fue una de las instalaciones navales más importantes de Estados Unidos. Tuvo un rol clave en la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, la crisis de los misiles en Cuba y las operaciones en Granada y Panamá.
Su cierre se produjo tras la salida de las fuerzas de Vieques, cuyo uso como polígono militar generó décadas de protestas por daños ambientales y de salud.
La clausura también golpeó la economía local. La base era uno de los mayores empleadores de la isla y generaba cientos de millones de dólares cada año.
Impacto económico y reacciones
El alcalde de Ceiba, Samuel Rivera, aseguró a BBC Mundo que la llegada reciente de más de mil militares ha reactivado hoteles, comercios y servicios en la zona. Considera que la reapertura permanente sería positiva para el desarrollo local.
Sin embargo, organizaciones como Madres Contra la Guerra rechazan el regreso militar por impactos ambientales y riesgo de involucrar a la isla en operaciones externas.
Futuro incierto
Aunque la actividad aumentó, el Pentágono no ha confirmado planes permanentes. La FAA mantiene una restricción aérea en la zona hasta marzo de 2026.
Por ahora, la presencia estadounidense podría ser temporal, aunque para muchos en Puerto Rico, Roosevelt Roads vuelve a mostrar signos de “segunda vida”.
