Marcha de la Generación Z reúne a pocos asistentes en Ciudad de México. La marcha convocada este jueves por la autodenominada Generación Z reunió apenas a dos centenares de personas en Ciudad de México. La presencia juvenil fue mínima, según asistentes, por temor a la represión y por los cortes viales que dificultaron el acceso.
Neptalí Roa, de 29 años, explicó a EFE que la represión del sábado pasado y el cierre de estaciones del metro desalentaron la participación. Aseguró que el Gobierno “tiene miedo de su pueblo” y evita escuchar las demandas ciudadanas.
Recorrido limitado por presencia policial
La movilización partió desde el Ángel de la Independencia y avanzó por el Paseo de la Reforma hasta la Glorieta de las Mujeres que Luchan.
La policía bloqueó el paso del contingente para evitar que ingresara al centro de la capital mientras concluía el desfile militar por la Revolución mexicana.
La coincidencia de ambos eventos generó preocupación ante el antecedente de la protesta anterior, que dejó cerca de veinte policías y cien civiles heridos.
En esta ocasión no se registraron incidentes. Sin embargo, la asistencia fue baja y hubo un fuerte despliegue de seguridad.
Marcha de la Generación Z reúne a pocos asistentes en Ciudad de México
Entre los manifestantes estuvo una mujer de 57 años que prefirió mantener el anonimato “por miedo”. Afirmó que el país “no está tan bien como dicen” y pidió a los políticos enfocarse en resolver los problemas actuales.
Durante la marcha se escucharon consignas como “¡El pueblo unido jamás será vencido!” y “¡Queremos protección, no represión!”.
Ángel Morales, de 16 años, señaló que los asistentes buscan un cambio sin vinculación partidista. “Queremos un futuro mejor”, dijo.
Demandas presentadas
El movimiento difundió un documento en el que exige mayor representación popular en el Congreso, combate a la corrupción y fortalecimiento de la seguridad con supervisión ciudadana.
Las demandas surgen en un contexto marcado por la violencia del crimen organizado en varias regiones del país.
Como medida preventiva, la Sedena recortó la ruta del desfile cívico-militar del 20 de noviembre. La parada militar, que tradicionalmente inicia en el Zócalo, redujo su recorrido para evitar riesgos adicionales.
