Papa León XIV: «Destruir la naturaleza afecta sobre todo a los más pobres». En su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, el Papa alertó sobre la mercantilización del medio ambiente.
Ciudad del Vaticano, 3 de julio de 2025.
El Papa León XIV advirtió este miércoles que la naturaleza se ha transformado en un instrumento de intercambio político y económico, lo que genera graves consecuencias para las comunidades más vulnerables. El pronunciamiento fue hecho público en el marco de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará el próximo 1 de septiembre.
Una tierra herida por la injusticia
«Nuestra tierra se está deteriorando», alertó el pontífice, quien apuntó que la injusticia, la violación de los derechos humanos, las desigualdades y la codicia están detrás de procesos como la deforestación, la contaminación y la pérdida de biodiversidad.
Papa León XIV: «Destruir la naturaleza afecta sobre todo a los más pobres»
El Papa hizo especial énfasis en que la degradación ambiental no afecta a todos por igual. «Pisotear la justicia y la paz significa afectar sobre todo a los más pobres, a los marginados, a los excluidos; en este contexto, es emblemático el sufrimiento de las comunidades indígenas», denunció.
La Creación como campo de batalla
En su mensaje, León XIV condenó que la creación se haya convertido en un campo de batalla por el control de los recursos vitales, lo que ha provocado conflictos en torno al acceso al agua, el uso del suelo y la extracción de materias primas.
«Estas heridas al medio ambiente son consecuencia del pecado», afirmó, y recordó que no era ese el propósito divino al confiar la Tierra al ser humano.
Justicia ambiental como deber moral y teológico
El Papa reiteró que la justicia ambiental «no puede considerarse un concepto abstracto», sino una urgencia que involucra justicia social, económica y antropológica. Para los católicos, subrayó, también se trata de una exigencia teológica.
Con firmeza, hizo un llamado a la acción: «En un mundo en el que los más frágiles son los primeros en sufrir los efectos del cambio climático, la deforestación y la contaminación, el cuidado de la creación se convierte en una cuestión de fe y de humanidad. Es hora de pasar de las palabras a los hechos».
