OIEA evalúa daños en programa nuclear iraní tras los ataques en el conflicto Israel-Irán.
Balance inicial de daños
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Mariano Grossi, afirmó que el programa nuclear iraní no ha sido aniquilado, pero sí sufrió daños muy importantes.
Tres instalaciones claves en Natanz, Isfahán y Fordo resultaron afectadas, donde se concentra gran parte de la actividad de enriquecimiento y conversión de uranio.
Otros sitios nucleares no fueron alcanzados, pero el impacto es considerable y dificulta el ritmo de operaciones de Irán.
Cooperación en riesgo
Grossi señaló que la cooperación entre el OIEA e Irán se mantiene, aunque con tensiones.
Diputados iraníes votaron suspender la cooperación por la posición del organismo tras los ataques israelíes, algo que preocupa profundamente a Grossi.
La presencia del OIEA en Irán es una obligación internacional por el Tratado de No Proliferación, y no debería suspenderse unilateralmente.
En caso contrario, se convocaría una reunión de la junta de gobernadores para analizar la situación.
OIEA evalúa daños en programa nuclear iraní
El OIEA conoce bien las instalaciones y, mediante imágenes satelitales y análisis técnicos, puede evaluar el daño físico, aunque la inspección directa en el terreno es difícil por los escombros.
El uranio enriquecido, de unas 408 kilos, fue protegido por Irán antes del conflicto, pero actualmente no es posible verificarlo presencialmente.
Grossi mantiene un optimismo lúcido y razonable sobre la posibilidad de reanudar el diálogo y las inspecciones, consideradas esenciales para la estabilidad y la paz.
Contexto y declaraciones clave
Irán no tenía aún un arma nuclear, aunque poseía materiales y tecnología que podrían permitirla.
La guerra generó un retraso en el programa, pero las intenciones militares son subjetivas y no se juzgan desde el OIEA.
Grossi prefiere que las decisiones políticas busquen la paz, confiando en la función de vigilancia y control de su organismo para evitar la proliferación.
