Nueva York legalizará la muerte asistida para personas con enfermedades terminales. El estado de Nueva York avanzó hacia la aprobación de una nueva ley que permitirá a personas con enfermedades terminales y pronóstico de vida de seis meses o menos solicitar asistencia médica para poner fin a su vida de forma pacífica y controlada. La gobernadora Kathy Hochul anunció que firmará el proyecto de ley, llamado Medical Aid in Dying Act, tras llegar a un acuerdo con la Legislatura estatal para añadir salvaguardas adicionales que buscan proteger a pacientes vulnerables y garantizar la integridad del proceso.
La legislación, que se espera sea firmada en enero y entrará en vigor seis meses después, convierte a Nueva York en uno de los estados de Estados Unidos que autorizan esta opción bajo estrictos protocolos y condiciones.
Nueva York legalizará la muerte asistida para personas con enfermedades terminales
¿Qué permitirá la ley?
- Adultos con enfermedad terminal e irreversible, con expectativa de vida menor a seis meses, podrán solicitar una prescripción médica de medicamentos destinados a poner fin a sus vidas de forma digna.
- La persona debe ser mentalmente competente y realizar solicitudes tanto escritas como orales separadas, con un periodo de espera obligatorio antes de recibir la medicación.
- El proceso incluirá evaluaciones médicas y psicológicas para asegurar que no existe coacción o presión indebida sobre el paciente. Governor Kathy Hochul
- Habrá garantías adicionales, como la prohibición de que personas que se beneficiarían económicamente de la muerte sean testigos del pedido, y permitirá que proveedores religiosos opten por no participar.
Reacciones y contexto
La medida ha generado un amplio debate público. Quienes apoyan la ley consideran que ofrece una opción compasiva para quienes enfrentan un sufrimiento intolerable y permite ejercer autonomía sobre el final de la vida.
Sin embargo, grupos religiosos y organizaciones de derechos de los discapacitados han expresado preocupaciones éticas y de seguridad, advirtiendo sobre posibles riesgos de abuso, presión social o insuficiente atención de apoyo paliativo.
La ley se suma a un movimiento creciente en varios estados de EE. UU. que permiten la muerte asistida bajo ciertos requisitos, acompañado de intensos debates sobre valores éticos, derechos individuales y protección de poblaciones vulnerables.
Con información de AP
