La ciudad de Nueva York espera este jueves temperaturas máximas de hasta 100 grados Fahrenheit (38 grados centígrados). Las autoridades locales activaron los protocolos de emergencia para proteger a la población civil ante una sensación térmica que puede alcanzar los 111 grados Fahrenheit (44°C) en los cinco condados.
El fenómeno climático afecta severamente a todo el noreste de los Estados Unidos a las puertas de las festividades del 4 de julio. Actualmente, los centros meteorológicos monitorean las estaciones de medición para registrar posibles récords históricos en la región. En consecuencia, la Alcaldía despliega recursos médicos de urgencia para mitigar los riesgos físicos asociados a esta intensa ola de calor en Nueva York.
Récord de temperaturas a las puertas del 4 de julio
De confirmarse las previsiones de los especialistas, la jornada se convertirá en la más calurosa registrada en la estación de Central Park desde el 18 de julio de 2012. El incremento sostenido de las presiones atmosféricas genera una cúpula de calor que impide la libre circulación de las brisas costeras sobre los centros urbanos.
Por otra parte, el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, puso en marcha un plan de contingencia integral que involucra a múltiples agencias gubernamentales. Las proyecciones indican que los altos niveles de humedad elevarán el riesgo de golpes de calor entre los transeúntes. Por consiguiente, los cuerpos de seguridad recomiendan a la ciudadanía suspender las actividades deportivas al aire libre debido a la severidad de la ola de calor en Nueva York.
Activación de centros de climatización y asistencia social
Entre las medidas prioritarias impulsadas desde la Alcaldía destaca la apertura inmediata de cientos de centros de climatización públicos en bibliotecas y sedes comunitarias. Asimismo, las comisiones de desarrollo social intensificaron las jornadas de asistencia directa a los neoyorquinos vulnerables, concentrando esfuerzos en las personas sin hogar y los adultos mayores.
El Departamento de Salud desplegó estratégicamente 12 furgonetas médicas móviles en los puntos con mayor afluencia de peatones. Estos vehículos proveen atención médica primaria, agua potable, electrolitos y protector solar, además de ofrecer transporte gratuito hacia centros asistenciales con aire acondicionado. De igual manera, las autoridades sanitarias vigilan el comportamiento del sistema de energía eléctrica para prevenir apagones masivos causados por la demanda de refrigeración durante la ola de calor en Nueva York.
Estaciones de refrigeración para trabajadores independientes
El plan de emergencia dispone además que la agencia sanitaria amplíe las estaciones de refrigeración temporales mediante alianzas sólidas con organizaciones vecinales. Estos puntos de hidratación proporcionan de forma gratuita agua fría, ventiladores con nebulizadores y toallas refrescantes a quienes laboran en las calles bajo las altas temperaturas.
Los principales beneficiarios de estas medidas logísticas son los vendedores ambulantes, los repartidores de comida rápida y los jornaleros de la construcción. Por otro lado, las empresas privadas recibieron instrucciones formales de flexibilizar los horarios de sus nóminas para evitar la exposición directa al sol durante las horas del mediodía. Finalmente, los hospitales de la red pública prepararon sus salas de urgencias para absorber un eventual incremento de ingresos por deshidratación. En conclusión, el gobierno local unifica sus herramientas técnicas para resguardar la salud pública frente al impacto de la sofocante ola de calor en Nueva York.
Con información de EFE
