La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló este jueves que el número total de fallecidos podría aumentar de forma considerable en los próximos días. El organismo internacional prevé un escenario crítico a medida que las complejas labores de búsqueda y salvamento den paso definitivo a las tareas de recuperación de cuerpos.
El director general de la institución, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ofreció un balance pormenorizado sobre el impacto humanitario en la región costera y la capital. Actualmente, las agencias adscritas a las Naciones Unidas configuran mapas de asistencia médica para contener posibles brotes epidemiológicos. En consecuencia, el financiamiento global resulta vital para sostener la infraestructura hospitalaria golpeada por el destructivo doblete sísmico en Venezuela.
Infraestructura debilitada ante el doblete sísmico en Venezuela
Las evaluaciones técnicas de la organización internacional revelan un panorama severo en la red asistencial pública. El sismo de la semana pasada dejó más de 2.300 muertos, más de 5.000 heridos y cerca de 16.000 personas sin hogar en todo el territorio nacional.
Por otra parte, la OMS reconoció que el impacto del desastre natural sobre los servicios de salud se amplificó debido a años de falta de inversión y una prolongada crisis financiera. Esta situación estructural provocó en el pasado que decenas de miles de médicos y enfermeros abandonaran el país. De igual importancia, los informes citados por los expertos demuestran que, incluso antes de la tragedia, muchos hospitales registraban hasta un 37 % de escasez en medicamentos esenciales, una realidad que empeoró drásticamente tras el doblete sísmico en Venezuela.
Desaparición de personal clave y soporte de la OMS
La crisis interna del sector salud se agrava debido a que un número indeterminado de médicos, enfermeros y camilleros falleció, desapareció o resultó damnificado por el derrumbe de sus viviendas. Un responsable de emergencias de la organización detalló que la jefa de toda la red de atención materna del estado La Guaira permanece desaparecida bajo los escombros y las autoridades presumen su deceso.
Frente a esta coyuntura, el director Adhanom Ghebreyesus confirmó el desembolso inmediato de 1,5 millones de dólares provenientes del Fondo para Contingencias de Emergencia de la OMS. Asimismo, la institución despachó un primer cargamento con más de seis toneladas de suministros médicos de alta complejidad. Los equipos logísticos en los puertos preparan el envío de otras 28 toneladas métricas de insumos quirúrgicos que arribarán en los próximos días para atender los traumas derivados del doblete sísmico en Venezuela.
Activación de protocolos médicos internacionales
El Ejecutivo nacional presentó una solicitud formal ante la comunidad internacional para activar el mecanismo de despliegue de equipos médicos de emergencia (EMT). Aunque la petición institucional se concretó esta semana, la llegada previa de contingentes extranjeros permitió que siete de estos grupos especializados ya operen de forma activa en las zonas de desastre.
Por otro lado, los médicos de la OMS coordinan las brigadas de cirujanos y psicólogos que asisten a la población civil en los campamentos provisionales del litoral central. Las agencias aliadas priorizan la distribución de vacunas y potabilizadores de agua para evitar la contaminación de los acueductos dañados por los movimientos telúricos. Finalmente, las comisiones técnicas mantendrán el monitoreo en los centros de salud periféricos durante las próximas semanas. En conclusión, la intervención de la sanidad internacional busca estabilizar el sistema de salud pública frente a los daños históricos causados por el devastador doblete sísmico en Venezuela.
Con información de EFE
