Glaciares suizos pierden 5,5 % de su volumen en 2026 tras un verano abrasador y los científicos advierten sobre su desaparición definitiva en quince años. La red de monitoreo Glacier Monitoring in Switzerland (Glamos) reveló este jueves 1 de octubre de 2026 un balance sumamente crítico: los glaciares suizos perdieron 5,5 % de su volumen total durante el presente año.
La comunidad científica atribuye este dramático retroceso a la combinación de un verano con picos de calor sin precedentes y una temporada invernal previa caracterizada por escasas precipitaciones de nieve.
El director general del organismo observador, Matthias Huss, catalogó este ciclo anual como un período catastrófico para la criosfera alpina tras constatar la desaparición de inmensas masas gélidas.
El glaciar Scex Rouge y la estaca de medición de cuatro metros
El panorama resulta desolador en las alturas del cantón, donde los investigadores comprobaron personalmente la merma física sobre el terreno.
Ubicado a casi 3.000 metros sobre el nivel del mar en el macizo de Scex Rouge, Huss analizó el horizonte rocoso con profunda preocupación ante el avance del calor:
«Este es un glaciar que no está sobreviviendo».
En tal sentido, el especialista anticipó que esta masa blanca desaparecerá irremediablemente de la geografía suiza en un horizonte no mayor a 10 o 15 años:
«Probablemente no habrá hielo dentro de 10 o quizá 15 años».
A este respecto, el científico desmontó minuciosamente la vara de aluminio de cuatro metros que su equipo colocó en el corazón del glaciar a finales del pasado mes de julio.
Aquel dispositivo quedó totalmente enterrado bajo el hielo durante su colocación inicial; no obstante, hoy asoman más de tres metros de metal sobre la superficie grisácea.
Asimismo, Huss reconoció la crudeza visual de contemplar montañas oscuras desprovistas de nieve donde únicamente sobreviven rocas y glaciares envejecidos como vestigios del pasado.
Aunado a esto, las expediciones científicas coinciden en que la rapidez del derretimiento actual rebasa con creces las previsiones más pesimistas de los modelos matemáticos.
Retroceso del 20 % en un lustro y antecedentes trágicos en los valles
Deshielo duplicado en el quinquenio 2022-2026
Por otra parte, el documento técnico aportó una perspectiva histórica alarmante sobre la velocidad con que retroceden las formaciones congeladas.
Entre los años 2022 y 2026, la tasa de derretimiento en Suiza duplicó holgadamente el ritmo registrado en cualquier otro intervalo de cinco años previamente monitoreado:
- El inventario constató que la cordillera helada perdió casi el 20 % de su volumen acumulado desde el inicio de 2021.
- Los registros demuestran que entre 1990 y 2000 el país perdió un 10 % de hielo, mientras que en la última década el indicador escaló al 27 %.
- Los especialistas levantaron sus conclusiones tras evaluar 23 glaciares representativos en septiembre y extrapolar los resultados a las 1.300 masas de agua sólida del país.
En consecuencia, el repliegue acelerado de estas corazas milenarias altera radicalmente las cuencas hídricas que alimentan a los grandes ríos del continente europeo.
De igual manera, los geólogos relacionan la inestabilidad de las laderas rocosas con la desaparición del hielo que tradicionalmente compactaba las cumbres.
El deslizamiento de Blatten como señal de alerta
Por añadidura, el colapso glaciar ya provocó contingencias destructivas en los asentamientos humanos ubicados en las faldas montañosas.
El reporte rememoró la tragedia ocurrida el 2 de mayo de 2025 en el sur del territorio helvético, cuando un gran alud de hielo arrasó parcialmente la pequeña aldea de Blatten:
Aquel desprendimiento dejó a un residente desaparecido y sepultó múltiples estructuras; afortunadamente, los cuerpos de protección civil evacuaron el pueblo entero siete días antes debido al peligro inminente.
Por otro lado, los organismos de rescate mantienen un sistema de alertas tempranas sobre los valles habitados para anticipar posibles derrumbes rocosos.
De modo que la transformación del relieve suizo plantea serios desafíos de seguridad para los poblados y la infraestructura turística de alta montaña.
Con información de DW
